Antes de rematarlos, sacan a la calle los autos y lanchas del delito: dónde verlos
Se esperaba una subasta más, pero la provincia rompió el molde: 8.796 inscriptos y 224 lotes, la cifra más alta desde que existe la Aprad. Antes, este miércoles, los autos y las lanchas incautados salen a la calle para que todos los vean.
La provincia de Santa Fe se prepara para una nueva subasta de bienes decomisados en causas penales y, antes de que se abra la puja, una parte del lote saldrá a la vista de todos. Este miércoles a las 11, en la cabecera oeste del Puente Colgante de la ciudad de Santa Fe, se exhibirán 15 vehículos —entre autos y camionetas— y dos lanchas. La muestra es abierta al público y busca que los interesados en participar del remate vean de cerca lo que pueden comprar.
La subasta, la sexta que organiza la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), se realizará este viernes en la Estación Belgrano. Será la edición con más lotes desde que existe el organismo: 224 en total, según informó el gobierno provincial.
Qué se puede comprar
El catálogo está compuesto por 91 motocicletas, 80 vehículos, dos lanchas, 40 bicicletas, un inmueble ubicado en Rosario y diez máquinas Arcade retro que necesitan restauración. La oferta combina rodados de distinto tipo con una propiedad y un lote de equipos de entretenimiento que llama la atención por su particularidad.
Los números de la subasta
La convocatoria superó todas las marcas previas: hay 8.796 inscriptos de todas las provincias argentinas. Se trata de la mayor cantidad de participantes registrada desde la creación de la Aprad, lo que anticipa una jornada intensa en la Estación Belgrano.
Los inscriptos podrán recorrer los lotes el jueves 15 de octubre, de 10 a 18, y el viernes 16, de 8.30 a 13. Las acreditaciones para intervenir en el remate arrancarán ese mismo viernes a las 14.30, mientras que la subasta está prevista para las 16.20.
A dónde va el dinero
El gobierno provincial calcula que la recaudación se ubicará entre 700 y 800 millones de pesos. Esos fondos tendrán dos destinos: la asistencia a víctimas del delito y el financiamiento de programas sociales vinculados con las escuelas, la salud mental y las adicciones.
Imágenes de archivo: José Busiemi