Antes de tirarlas: las bananas pasadas esconden 5 recetas que salvan desayunos y meriendas
Si en tu frutero hay bananas con la cáscara llena de manchas, no las tires: podés convertirlas en algo rico sin gastar de más.
Las bananas con la cáscara llena de manchas oscuras suelen terminar olvidadas en el frutero o, directamente, en la basura. Pero ese punto de maduración es justamente el ideal para cocinar: cuanto más maduras, más dulces y blandas, lo que las convierte en un ingrediente perfecto para recetas que necesitan humedad y sabor sin sumar demasiada azúcar.
Con una fruta que parece estar en su último momento se pueden preparar budines, pancakes, galletitas, helados y licuados. Así, además de reducir el desperdicio de alimentos, se resuelven desayunos y meriendas con ingredientes simples y económicos.
Budín de banana
Es la receta clásica para aprovechar bananas maduras. Se necesitan 3 bananas, 2 huevos, media taza de azúcar, media taza de aceite, una cucharadita de esencia de vainilla, una taza y media de harina leudante y, opcional, una cucharadita de canela.
Hay que pisar las bananas con un tenedor y mezclarlas con los huevos, el azúcar, el aceite y la vainilla. Después se incorpora la harina y la canela hasta lograr una preparación homogénea. Se coloca en una budinera enmantecada y se cocina en horno precalentado a 180 °C durante unos 40 minutos, o hasta que al introducir un palillo salga seco.
Pancakes de banana
Para un desayuno o merienda rápida, las bananas maduras se convierten en pancakes suaves y fáciles. Se mezcla una banana pisada con un huevo, cuatro cucharadas de avena, media cucharadita de polvo de hornear y canela opcional. Se cocinan porciones pequeñas en una sartén antiadherente ligeramente aceitada, unos minutos de cada lado.
Helado de banana casero
Una alternativa sin horno: pelar y cortar las bananas en rodajas, llevarlas al freezer durante varias horas y luego procesarlas hasta obtener una crema suave. Se puede comer inmediatamente o volver a congelar para una textura más firme. Para variar, se agrega cacao amargo, pasta de maní o unas gotas de esencia de vainilla.
Galletitas de banana y avena
Con solo dos ingredientes se arma una opción para la merienda: una banana madura pisada y aproximadamente una taza de avena arrollada. Se forman pequeñas galletitas, se colocan en una placa y se hornean a 180 °C durante 12 a 15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas. Se pueden sumar chips de chocolate, frutos secos o canela.
Licuado de banana
La alternativa más rápida: una banana, un vaso de leche y unas cucharadas de avena en la licuadora, procesados hasta obtener una bebida cremosa. Para darle más sabor, cacao, canela, pasta de maní o semillas.
¿Cuándo está demasiado madura?
Una banana con la cáscara muy manchada u oscura todavía puede usarse si la pulpa mantiene buen aspecto, aroma y textura. En cambio, si presenta moho, olor desagradable, pérdida importante de líquido o signos evidentes de descomposición, lo recomendable es descartarla.