Apagó la tobillera, saltó un paredón y terminó preso: la insólita huida que duró una madrugada
¿Pensaba que podía esconderse de la justicia? Apagó la tobillera, saltó un paredón y la policía lo atrapó. Enterate de todos los detalles de esta insólita detención.
Un hombre que cumplía arresto domiciliario en Roca protagonizó una verdadera odisea durante la madrugada: apagó su tobillera electrónica, abandonó su casa y, tras un operativo digno de película, fue detenido por la policía. El insólito episodio mantuvo en vilo a los efectivos de la Subcomisaría 69º, que montaron un rastrillaje para dar con su paradero.
Todo comenzó cuando la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME) alertó que el dispositivo que debía portar el hombre figuraba apagado. La señal se perdió por completo, lo que encendió las alarmas en el sistema de monitoreo.
¿Dónde estaba el hombre?
Los uniformados se dirigieron inicialmente al domicilio registrado en calle Colibrí, pero, pese a llamar en reiteradas oportunidades, nadie respondió. La casa parecía vacía, y el silencio solo aumentaba la sospecha de que algo raro estaba ocurriendo.
Minutos después, la UADME informó que el dispositivo registraba actividad en inmediaciones de calle Defensa. Los agentes se trasladaron hasta ese sector, pero no lograron encontrarlo. La búsqueda continuaba, y el misterio crecía.
Finalmente, el sistema marcó que el hombre se encontraría en la zona interna de unos paredones. Los efectivos realizaron recorridas por las inmediaciones hasta que observaron su regreso al domicilio, luego de que habría saltado un paredón para intentar evadir el cerco policial.
La detención y las consecuencias
En ese momento se concretó su aprehensión. Al revisarlo, constataron que no llevaba consigo la tobillera electrónica, un detalle que complica aún más su situación. El hombre fue trasladado a la Subcomisaría 69º para continuar con las diligencias correspondientes.
Al ser consultado, no habría brindado una explicación válida sobre la ausencia del dispositivo ni sobre su paradero. Las excusas no convencieron a nadie, y el caso quedó en manos de la justicia.
La situación fue comunicada a la fiscal de turno de la Fiscalía Nº 2, quien dispuso que permaneciera aprehendido por los delitos de daños y desobediencia. Ahora, el hombre deberá enfrentar las consecuencias de su intento de fuga, que terminó como empezó: tras las rejas.
