Aparecieron misteriosos pasacalles en Boca Predio: una frase que encierra un mensaje de guerra
Sin firmas ni pistas, una serie de pasacalles apareció en las puertas de Boca Predio y la Bombonera. ¿Qué mensaje oculta la leyenda que unifica al plantel en un momento clave de la Libertadores?
El plantel de Boca Juniors se topó este viernes con una postal inesperada al regresar a los entrenamientos tras el día libre: las inmediaciones de Boca Predio y los alrededores de la Bombonera amanecieron cubiertos de pasacalles con una sola leyenda: “Boca contra todos”. Sin firmas ni marcas de imprenta, los carteles aparecieron de la nada y generaron un fuerte impacto en el mundo Xeneize.
La movida, envuelta en un hermetismo total, no lleva ningún sello que permita identificar a sus autores. Sin embargo, el mensaje cala hondo en el sentir de la hinchada y del propio club, que atraviesa un clima de tensión deportiva y un fuerte sentimiento de injusticia colectiva tras el empate 1-1 ante Cruzeiro por la Copa Libertadores.
¿Quién está detrás de los carteles?
Los pasacalles no tienen firma ni publicidad de imprentas que pudieran delatar su origen. Pero el mensaje le cabe a cualquier hincha: refleja a la perfección el malestar instalado en la institución. Tanto el entrenador como referentes como Leandro Paredes y Miguel Merentiel ya habían expresado su disgusto con los fallos arbitrales que, según consideran, le costaron al club un triunfo clave.
Más allá del descargo colectivo contra el arbitraje sudamericano, la movida de los pasacalles opera como un fuerte blindaje anímico e institucional de cara al partido decisivo del próximo jueves. El equipo se jugará todo su futuro continental en la Bombonera frente a Universidad Católica de Chile, que llega con el envión de haberle ganado a Barcelona de Ecuador.
Un futuro que depende de ellos mismos
En este escenario límite, Boca depende puramente de sí mismo: está obligado a ganar para asegurar su clasificación directa a los octavos de final de la Copa Libertadores. Ante la magnitud de esta “final”, los mensajes buscan motivar, unir filas y encender la mística combativa del club.
Al punto de que el cuerpo técnico decidió postergar el cruce contra Sarmiento de Junín por la Copa Argentina para después del Mundial, focalizando todas sus fuerzas en la preparación para el duelo copero. La frase instalada en el asfalto de Ezeiza sintetiza la postura implícita del Xeneize: un vestuario blindado que buscará la clasificación confiando únicamente en sus propias fuerzas.