Un biólogo del CONICET analizó la aparición de peces muertos en el arroyo Aguilar y lanzó una hipótesis que involucra la actividad humana. Qué dijo sobre el agua que consume Reconquista.
La aparición de peces muertos en el arroyo Aguilar, a la altura del primer puente camino al Puerto Reconquista, encendió las alarmas entre los vecinos y puso la lupa sobre las posibles causas del fenómeno. El episodio, que se da en plena crecida del Paraná, también llamó la atención de los especialistas, que manejan la hipótesis de una contaminación localizada.
El biólogo e investigador del CONICET Norberto Oscar Oldani explicó que, por las características del caso, una de las posibilidades es que haya ingresado alguna sustancia contaminante al curso de agua. No obstante, fue claro: todavía no hay análisis que permitan identificar qué provocó la mortandad ni establecer responsabilidades.
“Podría ser una contaminación producida por el hombre. Ahí pasó algo, se contaminó con alguna cosa producto de una actividad humana que desencadenó esta situación”, señaló el especialista en diálogo con Vía Libre.
Qué pudo haber pasado en el arroyo Aguilar
Según Oldani, para determinar las causas de una mortandad de peces es clave analizar cómo se distribuyen los ejemplares muertos. Cuando el fenómeno abarca una región extensa, suele estar vinculado con factores ambientales como las altas temperaturas o la baja concentración de oxígeno disuelto en el agua.
En cambio, cuando los peces muertos se concentran en un sector específico —como ocurre en el arroyo Aguilar—, es necesario investigar la posible presencia de una sustancia contaminante.
Entre las hipótesis que barajó el biólogo aparecen el lavado de maquinaria agrícola, los vertidos de residuos orgánicos y la presencia de productos químicos. También consideró necesario revisar qué sustancias utilizan los establecimientos industriales de las inmediaciones y si existen descargas que puedan afectar el curso de agua.
De todos modos, evitó señalar a una actividad o empresa en particular, ya que no hay estudios concluyentes que permitan confirmar ninguna de esas posibilidades.
Antecedentes que ayudan a entender el fenómeno
Durante la entrevista, el investigador comparó el episodio con otros casos registrados en la región, entre ellos las mortandades de peces en el arroyo El Rey. En esas situaciones, explicó, el exceso de materia orgánica y las temperaturas elevadas pueden incrementar el consumo de oxígeno en el agua y generar condiciones desfavorables para la supervivencia de los peces.
También recordó episodios de mayor extensión en el río Paraná, que afectaron incluso a especies como los armados. En esos casos se mencionaron posibles causas bacterianas o virales, aunque tampoco se contó con estudios concluyentes para establecer el origen.
Por eso, Oldani consideró que el fenómeno del arroyo Aguilar debe analizarse de manera particular y con información específica del lugar.
¿El agua potable está en riesgo?
Otro de los interrogantes que se plantearon los vecinos fue si la aparición de peces muertos podría tener alguna relación con el agua que se distribuye en la ciudad.
Sobre ese punto, Oldani consideró poco probable que ambos fenómenos estén vinculados, ya que Reconquista toma el agua para potabilizar del riacho San Jerónimo, mientras que los ejemplares muertos fueron encontrados en el arroyo Aguilar.
En paralelo, Aguas Santafesinas (ASSA) informó que, pese a las posibles variaciones en el olor, el sabor o el color del agua durante la crecida del río Paraná, el suministro distribuido por red continúa siendo potable y apto para el consumo humano. La empresa indicó que mantiene controles permanentes y ajustes en el proceso de potabilización.
El especialista también se refirió a los reportes de agua con gusto y coloración a tierra y recordó que el agua destinada al consumo debe cumplir con condiciones adecuadas de calidad.
La crecida del Paraná mantiene en alerta a Reconquista
La aparición de peces muertos se produce en un contexto de creciente del río Paraná, que mantiene activo el operativo preventivo en la zona del Puerto Reconquista.
Según el registro de Prefectura Naval Argentina, el río alcanzó los 5,92 metros este martes 3 de noviembre al mediodía.
La Municipalidad informó que durante la noche del lunes se realizaron trabajos de suelo para controlar y resolver ingresos de agua detectados en el interior del sistema de defensas del puerto. Además, precisó que no fue necesario utilizar el sistema de bombeo durante la última jornada.
El relevamiento municipal contabilizó nueve familias y 31 personas afectadas: dos familias permanecen evacuadas en Servicios Públicos, siete se autoevacuaron y cuatro personas continúan en sus viviendas para cuidar sus pertenencias.
Por razones de seguridad, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) también dejó fuera de servicio algunos suministros eléctricos puntuales en Puerto Reconquista, en el sector ubicado al sur del Náutico y en la zona de venta de chipacitos. La empresa continúa monitoreando las condiciones para evaluar si son necesarios nuevos cortes preventivos.
Sin estudios concluyentes sobre la mortandad
Mientras continúa el seguimiento de la crecida y de los sectores más expuestos, la aparición de peces muertos en el arroyo Aguilar suma una preocupación ambiental a la situación que atraviesa Reconquista.
Por el momento, no hay resultados de análisis que permitan identificar la sustancia que pudo provocar la mortandad ni confirmar que se haya producido un episodio de contaminación. La localización de los ejemplares es un dato relevante para orientar las investigaciones, pero será necesario realizar estudios del agua y del ambiente para establecer las causas.
La Municipalidad, por su parte, pidió a los vecinos evitar acercarse, capturar o dañar animales silvestres que puedan desplazarse hacia zonas urbanas por la crecida. Ante la presencia de fauna en esos sectores, recomendó dar aviso a través de Ojos en Alerta, al WhatsApp 3482-730030.