Aprobaron el observatorio de redes en Viedma: dos concejalas se plantaron y el motivo generó ruido
El Concejo de Viedma aprobó el observatorio de redes, pero dos concejalas se plantaron y dejaron una advertencia que incomoda: no quieren "un órgano más de control". Qué se debate detrás de la medida.
El Concejo Deliberante de Viedma aprobó por mayoría la creación del Observatorio de Redes Sociales, un organismo pensado para prevenir el grooming, el sexting y el ciberbullying. La iniciativa, presentada por el presidente del cuerpo, Pedro Bichara, sumó dos votos en contra y un debate que dejó al descubierto diferencias sobre hasta dónde puede meterse el Estado en lo que pasa en las redes.
La sesión de este viernes no fue tranquila. Las dudas sobre el alcance real del observatorio atravesaron toda la discusión y se mezclaron con la reciente circulación de noticias falsas asociadas al nuevo espacio.
Los reparos que plantearon las concejalas
La primera objeción la puso Silvina Franco. Cuestionó cómo se va a instrumentar la iniciativa: el proyecto, dijo, no especifica cuánto costará, qué recursos harán falta ni de dónde saldrá la plata para su funcionamiento. Tampoco le cerró que el organismo dependa del Concejo Deliberante cuando ya existen áreas municipales y provinciales que trabajan sobre estas problemáticas.
Franco también puso el foco en los criterios: quién definirá que un caso es ciberacoso o ciberbullying, y en base a qué parámetros. «No queremos un órgano más de control para decirnos qué es lo que tenemos que hacer en nuestras redes sociales», sostuvo, y pidió que el proyecto vuelva a comisión para precisar sus funciones.
María Andría adelantó su rechazo por otro motivo: a su entender, un nuevo organismo puede superponerse con estructuras que ya existen. «Compartimos el espíritu del proyecto, pero no podemos seguir generando burocracia», planteó, y remarcó que los delitos vinculados al grooming y el ciberacoso deben ser investigados y condenados por la Justicia.
La concejal fue más allá y pidió que se profundice en causas de violencia y acoso ya existentes que, según señaló, afectaron a personas de la comunidad. Su expectativa es que se investiguen en lugar de cerrarse sin respuesta.
La respuesta del oficialismo
Desde el oficialismo contestaron que el observatorio no viene a reemplazar a la Justicia, sino a complementarla: la idea es actuar antes de que ocurran situaciones que puedan terminar en delitos.
Evelyn Rousiot recordó el caso de Margarita García, la joven maragata acosada por redes sociales durante más de un año hasta que terminó con su vida. La concejal hizo hincapié en la prevención y en el acompañamiento de jóvenes que atraviesan problemáticas de salud mental.
Vanessa Cacho apuntó a otro de los ejes: la tenencia y difusión de imágenes con contenido sexual que involucren a jóvenes. Y aclaró que el observatorio no busca censurar ni controlar las redes, sino proteger. «A veces las redes sociales, al creer que se pierde la identidad, permiten ser muy agresivo y violento», manifestó.
Luciano Ruiz, por su parte, planteó que debería existir un consenso básico entre las distintas fuerzas políticas cuando se trata de proteger a niños y adolescentes.
Bichara: «La obligación es prevenir»
En el cierre del debate, el autor del proyecto respondió a las críticas: aseguró que no busca superponer estructuras, generar burocracia innecesaria ni sumar nuevos gastos para el Municipio. «Se trata de dar una herramienta activa de prevención, articulación y concientización desde el ámbito que nos toca, que es la ciudad capital de la provincia de Río Negro», sostuvo.
Según Bichara, la Justicia interviene cuando un delito ya ocurrió, mientras que el nuevo espacio buscaría trabajar previamente con familias e instituciones para evitar llegar a esa instancia, generando redes de contención y educación.
Fake news y el antecedente de los monopatines
El debate también tuvo un costado sobre la responsabilidad de la información que circula en redes. Como antecedente apareció la polémica por la regulación de los monopatines eléctricos, cuando desde un sector se difundió falsamente que la ordenanza establecía un «impuesto al monopatín».
De acuerdo a Bichara, la repercusión de esa noticia habría generado cuestionamientos malintencionados hacia miembros del Concejo que votaron a favor de la norma, que fija reglas de seguridad, límite de velocidad y edad mínima de 16 años para usar esos vehículos.
La sesión terminó con los dos votos en contra de Franco y Andría, y la aprobación por mayoría del nuevo observatorio.