Aprobaron obras de asfalto por $3.000 millones y la oposición denuncia un cheque en blanco
Las obras de asfalto que aprobó el Concejo de Roca suman más de $3.000 millones y la mitad del costo la pagarán los vecinos: unos $37.500 por contribuyente. El oficialismo postergó el cobro hasta 2027, pero la oposición denuncia que es un cheque en blanco. ¿Cuánto te tocará poner a vos?
El Concejo Deliberante de Roca aprobó por 6 votos contra 1 un paquete de obras de asfalto por más de $3.000 millones, pero la sesión terminó en un duro cruce entre el oficialismo y la única edil opositora, Belén Bavastri (JSRN), que rechazó el mecanismo de financiamiento: el 50% de los costos recaerá sobre los vecinos.
El Ejecutivo municipal, que responde a la intendenta María Emilia Soria, pidió el tratamiento sobre tablas (urgente) de dos proyectos. El primero incluye el asfalto de la calle 25 de Mayo, entre Damas Patricias y San Juan, y un tramo de Cipolletti entre el canalito y las vías, por unos $1.000 millones. El segundo contempla el asfalto nuevo de calle Gelonch, desde la rotonda de la Unter hasta Rosario de Santa Fe, y el reasfaltado de Rosario de Santa Fe hasta Evita, con un costo estimado en $2.000 millones.
Según los cálculos oficiales, si la mitad de esos montos se distribuye entre los casi 40.000 contribuyentes de la ciudad, cada uno debería afrontar unos $12.500 por la primera obra y $25.000 por la segunda. En total, $37.500 por frentista si se suman ambos proyectos.
Sin embargo, el concejal oficialista Nicolás Paschetta recordó que la intendenta Soria decidió postergar los cobros hasta enero de 2027, “entendiendo la situación preocupante” de algunos vecinos. Esa postergación no conformó a Bavastri, que votó en contra y calificó los proyectos como “un cheque en blanco” a la intendenta.
“Cheque en blanco” vs. “las obras se ven”
“Nos es imposible acompañar estos proyectos porque significan un cheque en blanco a la intendenta, porque no especifican ni cuándo, ni cómo ni cuántas cuotas aplicarán a los vecinos cuando venza este aplazamiento”, disparó Bavastri. Y agregó: “Lo cierto es que el municipio no tiene plata, pero necesitan para la campaña sacarse la foto al lado de la máquina que hace asfalto y le meten la mano en el bolsillo a todos los roquenses”.
Desde el oficialismo, la concejal Vanesa Natalí Giordanella salió a responder: “Es plata que pone la municipalidad”, y aseguró que no se trata de un engaño “porque las obras sí se ven”. En su defensa de la gestión Soria, apuntó contra la administración del intendente Rodrigo Buteler, presidente de Juntos Somos Río Negro, por el cobro de un adicional o multa a vecinos que no tienen las veredas hechas y por el cobro del recambio de luces LED.
Bavastri replicó que “el municipio de Roca no pone plata” para el asfalto porque se recarga todo el monto a los vecinos, y consideró las críticas a Buteler “un argumento desesperado”. Para la edil de la minoría, su voto negativo se explica porque “este sistema está mal ahora y va a estar mal en enero del 2027”.
El pedido de “respeto”
El cruce subió de tono cuando Paschetta le reclamó a Bavastri “actuar con responsabilidad” y pidió que “debe haber un límite” en las expresiones que la opositora usa en las redes sociales. El malestar del oficialismo surgió después de que Bavastri acusara a los concejales de haberse dado “un tardío baño de peronismo” al anunciar la postergación de los cobros.
“Es una actitud irresponsable contra nosotros”, dijo Paschetta, y la acusó de ser “irresponsable y contradictoria” y de manifestarse “de forma degradante”. Además, aseguró que Bavastri firmó uno de los despachos de las obras en debate y exigió “menos circo y más trabajo”.
Bavastri, en tanto, insistió en que “el problema es que el municipio no tiene plata” y recordó que, según la reciente presentación del presupuesto, el municipio necesitaría endeudarse el año próximo en $22.000 millones.
Paschetta, por su parte, aclaró que, a pesar de los montos autorizados, el Ejecutivo solo tomó $6.000 millones y, al refutar la incertidumbre planteada por la oposición, lanzó una frase que resume la polémica: “En 2028 un nuevo gobierno municipal establecerá si lo cobra y cómo lo cobra”.