Apuesta por el pistacho en San Rafael: cuántas hectáreas sumará el proyecto y qué falta para la primera cosecha
El proyecto pasó de una prueba piloto de 3 hectáreas a una proyección de 86. La clave está en el clima de la zona, pero hay un detalle que define el futuro de la plantación.
Un proyecto productivo de pistacho avanza en Las Aguaditas, en Goudge, San Rafael, y proyecta alcanzar 86 hectáreas implantadas hacia fines de 2026. La iniciativa arrancó en 2024 como una prueba piloto de apenas tres hectáreas y, tras los buenos resultados, los responsables decidieron expandirla.
El emprendimiento nació del interés de un inversor en desarrollar la plantación en el departamento. Tras buscar terrenos que reunieran las condiciones necesarias, se adquirieron las fincas y se puso en marcha la primera experiencia.
De 3 a 86 hectáreas en tres años
La etapa inicial dio resultados alentadores, lo que impulsó la ampliación. Al año siguiente se implantaron 44 hectáreas, que hoy transitan su segundo año de desarrollo. Ante la evolución favorable, este año se sumarán otras 42 hectáreas.
De esta manera, hacia fines de 2026 el proyecto contará con un total de 86 hectáreas destinadas a la producción de pistacho, consolidando una nueva alternativa productiva para la zona.
¿Por qué Las Aguaditas?
Uno de los factores clave es el clima. Desde el proyecto explicaron que el pistacho requiere acumulación de frío en invierno, veranos cálidos y un clima seco, características que se dan de manera favorable en esta región del departamento.
Por ese motivo, los responsables consideran que la zona reúne condiciones óptimas para el cultivo.
Riego y protección contra heladas
La plantación ya cuenta con un sistema de riego por goteo, que permite administrar eficientemente el recurso hídrico y acompañar el crecimiento de las plantas.
Además, el proyecto contempla la instalación de un sistema de protección contra heladas para cuando comience la floración, prevista dentro de aproximadamente dos o tres años. Esa infraestructura será clave para proteger la producción en uno de los períodos más sensibles del cultivo y reducir el impacto de las bajas temperaturas.