Arévalo esperó la reunión con el Gobierno provincial: qué pasará si no lo llaman
Ricardo Arévalo denunció el “ajuste perverso” de Milei y cuestionó el operativo de seguridad que rodeó la visita presidencial a Catamarca. Pero hay otro frente que lo tiene en alerta: el Ejecutivo provincial todavía no lo llamó y el gremio ya tiene un plan reservado.
El secretario general de ATE, Ricardo Arévalo, apuntó directamente contra el presidente Javier Milei por el ajuste sobre los trabajadores y, al mismo tiempo, dejó flotando una advertencia para el Ejecutivo provincial: si no lo convocan a dialogar, el gremio definirá la semana próxima qué medidas de acción directa pondrá en marcha.
El dirigente habló con la prensa tras la movilización que ATE realizó el martes junto a organizaciones sociales y agrupaciones de izquierda, en el marco de la visita del mandatario nacional a Catamarca.
Contra Milei y su política de ajuste
Arévalo no ahorró críticas al Gobierno nacional. “No podía ser de otra manera, dado todo el ajuste perverso que viene haciendo desde su primer día de mandato, sobre todo con la clase trabajadora. Quienes piensen que los trabajadores lo van a esperar con aplausos se equivocan”, sostuvo.
Según su lectura, los despidos en los organismos nacionales no se detuvieron y Catamarca no fue la excepción. “Hemos tenido muchos organismos nacionales que en muchos casos han sido totalmente devastados, con la suma de todos los trabajadores que han sido despedidos”, señaló.
El balance de la jornada tampoco lo conformó. “No hemos escuchado ninguna medida que sea favorable a los trabajadores o algún anuncio que tenga que ver con nuestro pueblo”, cuestionó. En ese punto dirigió sus dardos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y a las inversiones que, a su entender, los catamarqueños no ven reflejadas.
“Lo que hemos estado manifestando lo hacemos claramente, como lo vamos a hacer siempre, contra Javier Milei”, resumió.
El reclamo de fondo
Consultado sobre las expectativas del sector, el gremialista pidió que se restituyan los derechos que, según su visión, recortó la reforma laboral. “Que se compongan, que devuelvan las reivindicaciones que tantos años han costado lograr y que de un plumazo han quitado”, planteó, y cargó la responsabilidad sobre el Gobierno nacional y sobre el Presidente.
Un operativo que consideró desproporcionado
Arévalo aclaró que la movilización fue pacífica, pero cuestionó el despliegue de seguridad que rodeó la visita presidencial. “Estaba Gendarmería, la Policía Federal, la Policía de la Provincia. Estaban todos, un ejército. Habrán pensado que algo se le iba a hacer”, ironizó.
Para el dirigente, la cantidad de efectivos resultó excesiva frente a una convocatoria que no superaba las 2.000 o 3.000 personas. “Claramente se veía cómo quieren disciplinar a la clase trabajadora y al pueblo en sí, con todo este militarismo en la calle”, disparó. Y agregó que quienes sufren la pobreza “lo mínimo que quiere y puede hacer” es manifestarse democráticamente, “como siempre lo hemos hecho”.
La relación con la Provincia, en stand by
En cuanto al vínculo con el Ejecutivo provincial, el titular de ATE dijo que hasta ahora no recibió ninguna citación para discutir los reclamos del gremio. “No he sido notificado de ninguna reunión. Esperamos que así sea, porque ya tiene que ser”, expresó.
Si la convocatoria no llega, anticipó que el sindicato resolverá la semana próxima “qué medidas de acción directa” implementará.