Argentina votó contra Cuba en la ONU y el número que dio vuelta el tablero
La Argentina se sumó al bloque que rechazó condenar el embargo a Cuba, pero el dato que nadie esperaba fue otro: tres potencias occidentales rompieron una postura de 34 años y el tablero diplomático cambió de golpe.
La Asamblea General de la ONU volvió a pronunciarse este miércoles contra el embargo económico de Estados Unidos a Cuba, en una votación que marcó un cambio de escenario y dejó a la Argentina entre los países que rechazaron la condena. Fue por segundo año consecutivo que el gobierno de Javier Milei se alineó con Washington en este tema.
El resultado: 130 votos a favor de la condena, 17 en contra y 25 abstenciones. Un año atrás, el mismo cuerpo había votado 165-7, con 12 abstenciones. La diferencia no pasó desapercibida para la Casa Rosada.
Quirno y el mensaje tras la votación
El canciller Pablo Quirno salió a explicar la postura argentina apenas se conoció el resultado. "No hay libertad sin democracia, ni desarrollo económico sin respeto por la propiedad privada y los derechos individuales", escribió en su cuenta de X.
Más duro, agregó: "El régimen cubano no puede seguir escudándose en la soberanía para justificar la opresión de su pueblo, la persecución política, la supresión de las libertades y la negación de los derechos fundamentales".
Para el funcionario, el aumento de votos en contra de la resolución "refleja un cambio significativo en el escenario internacional y reafirma el liderazgo de la Argentina en la defensa de la libertad y la democracia". Y sumó: "Cada vez más países de América Latina se suman a una posición que coloca la libertad, la democracia y los derechos individuales en el centro de la agenda regional".
Junto a la Argentina votaron en contra Paraguay, Colombia y Ecuador. La movida libertaria se leyó como un nuevo acercamiento con la administración de Donald Trump, que mantiene el embargo comercial sobre la isla.
El antecedente que terminó con una salida
No es la primera vez que el tema genera movimientos internos. En 2024, con Diana Mondino al frente de la Cancillería, la Argentina ya había votado contra el embargo. Esa decisión le costó el cargo: Milei la desplazó y puso en su lugar al entonces embajador en Washington, Gerardo Werthein, quien después fue reemplazado por Quirno.
La resolución de la ONU no tiene carácter jurídicamente vinculante, pero funciona como termómetro de la opinión mundial. Y esta vez el termómetro mostró a varios países occidentales cambiando de posición: Alemania, Italia y Letonia se abstuvieron por primera vez en 34 años.
Gritos en el pleno: el cruce Waltz-Rodríguez
La tensión entre Washington y La Habana se trasladó al recinto. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, protagonizaron un intercambio que terminó a los gritos mientras se debatía la resolución.
Rodríguez bajó hasta el podio donde hablaba el enviado estadounidense, lo tildó de mentiroso e intentó plantear una cuestión de orden ante quien presidía la sesión. "Este individuo tiene que alejarse de este podio. No va a intimidarme en los Estados Unidos de América", respondió Waltz mientras el personal y la seguridad de la ONU intentaban intervenir. "¿Entiende con quién está tratando? Esto es Estados Unidos. Retroceda", exclamó.
Después, Rodríguez le recordó públicamente dónde estaba: en la ONU, no en una reunión de seguridad nacional en la Casa Blanca. "El gobierno de EEUU miente de forma grosera y permanente en la Asamblea General", escribió en X, y apuntó contra "la prepotencia y soberbia" del representante estadounidense.
Una semana antes había ocurrido algo similar entre Waltz y el homólogo cubano Ernesto Soberón Guzmán, fuera de un panel organizado por Estados Unidos con disidentes y exprisioneros de la isla.
El contexto: crisis, petróleo y amenaza militar
La votación llegó en un momento delicado para Cuba, que atraviesa crisis financieras cada vez más profundas mientras Estados Unidos endurece su campaña económica. Trump volvió a encender la semana pasada la posibilidad de una intervención militar al afirmar que buques de guerra estadounidenses podrían hacer escala en la isla en su regreso de la guerra con Irán.
El embargo rige desde 1960, cuando Fidel Castro encabezó la revolución que derrocó a Fulgencio Batista y nacionalizó propiedades de ciudadanos y corporaciones estadounidenses. A fines de enero, Trump anunció aranceles para cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba. En la práctica, la advertencia cortó el combustible y provocó apagones generalizados que afectan desde la cocina y el abastecimiento de agua hasta internet y la telefonía.
El gobierno de EEUU miente de forma grosera y permanente en la Asamblea General de @ONU_es.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 27, 2026
Su Representante Permanente en Naciones Unidas, con su prepotencia y soberbia, olvida que se encuentra en Naciones Unidas, no está en el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU ni en una… pic.twitter.com/hGxu6ssFKV