La fiesta de bengalas y banderas en el Puyutano duró apenas unos segundos: la popular se partió en dos, voló una bandera del alambrado y el clásico quedó al borde de la suspensión.
El clásico entre Unión de Villa Krause y Sportivo Desamparados arrancó con el clima caliente en la tribuna. A los pocos segundos del pitazo inicial, la popular del Puyutano se convirtió en un escenario de corridas y enfrentamientos entre integrantes de la propia hinchada, según los reportes de la transmisión y los testimonios recogidos en el estadio.
Lo que había empezado como un recibimiento con banderas, cantos, bengalas y fuegos artificiales se descompuso rápido. La situación escaló hasta que varios simpatizantes ingresaron al campo de juego y el partido de vuelta por la tercera fase del Regional Amateur debió interrumpirse.
Las Cañitas contra el barrio Aramburu
De acuerdo con las primeras versiones que se escucharon en el lugar, los incidentes se habrían producido entre sectores identificados con Las Cañitas y el barrio Aramburu. En medio de la disputa, algunos arrancaron una bandera que estaba colocada sobre el alambrado.
Uno de esos simpatizantes cruzó el límite y se metió en el terreno de juego, donde se enfrentó con los efectivos policiales que custodiaban ese sector. Desde el resto del estadio comenzaron a sonar silbidos para intentar que los involucrados se calmaran.
La situación también estuvo marcada por una invasión masiva: decenas de personas burlaron los cordones de seguridad e ingresaron al césped. Los jugadores de ambos equipos debieron replegarse hacia el centro de la cancha mientras los cuerpos técnicos pedían calma.
Humo, pirotecnia y preocupación por la seguridad
El clima de tensión, sumado a la presencia de humo y pirotecnia, generó preocupación por las condiciones de seguridad en el estadio. La intervención policial buscó disuadir a los involucrados y controlar el desborde registrado en las tribunas.
Finalmente, los simpatizantes que habían protagonizado los disturbios se retiraron del sector y la situación empezó a tranquilizarse. Tras el episodio, el encuentro pudo continuar con el desarrollo del juego.
El clásico era la revancha de la tercera fase del Regional Amateur, después del empate 1 a 1 registrado en el partido de ida. Con ese antecedente, el enfrentamiento entre Unión y Desamparados definía cuál de los dos equipos continuaba en carrera dentro de la competencia.