Arrebataban celulares en el centro y los revendían: la trama que terminó con nueve imputados
Durante tres años arrebataron celulares en el centro, los revendían y hasta denunciaban falsamente el robo de las motos que usaban para escapar. La Justicia imputó a nueve personas, pero las audiencias recién empiezan.
Una banda que se dedicaba a arrebatar celulares en el centro de Rosario y luego revenderlos fue desarticulada tras una investigación que derivó en la imputación de nueve personas por asociación ilícita. La organización operó desde 2023 hasta hace pocos días, cuando una serie de allanamientos terminó con los sospechosos detenidos y casi treinta teléfonos secuestrados.
El fiscal Carlos Covani les atribuyó el robo de los aparatos, su posterior comercialización y el uso de denuncias falsas para recuperar las motos que utilizaban en los atracos y que abandonaban cuando eran perseguidos. Entre los imputados hay dos mujeres acusadas de presentar esas denuncias truchas por la sustracción de los rodados.
El juez de primera instancia Juan Ignacio Gasparini dispuso distintas medidas cautelares. Tres de los acusados quedaron en prisión preventiva efectiva hasta el 28 de enero de 2027, mientras que para otros imputados se acordó la libertad con reglas de conducta hasta esa misma fecha.
Roles bien repartidos
Según la imputación, la banda estaba integrada por personas que cumplían funciones diferenciadas. Lucas E., Kevin G., Lautaro J. y Brian S. fueron señalados como quienes concretaban los arrebatos en la calle a bordo de motocicletas. Actuaban de a dos: uno robaba los teléfonos y el otro brindaba cobertura para facilitar la fuga. Si eran perseguidos por la Policía, podían abandonar los rodados, que estaban registrados a nombre de integrantes del grupo.
La maniobra continuaba con la recuperación de esas motos. De acuerdo con el fiscal, algunas de las mujeres vinculadas a la organización denunciaban falsamente que los vehículos habían sido robados para gestionar su restitución y volver a utilizarlos. También se le atribuyó a Kevin R. la regularización de multas e infracciones ante el Tribunal Municipal de Faltas.
En la audiencia, Débora A. fue imputada por una falsa denuncia realizada el 22 de abril de 2025 en la comisaría 19ª, mientras que a Maira B. le atribuyeron otra presentación de similares características el 17 de septiembre de 2026.
De la calle a la reventa
Los celulares sustraídos eran trasladados a inmuebles utilizados por la organización, entre ellos uno ubicado en Amenábar al 3500. Desde allí, según la acusación, Cristian M. y María P. se encargaban de reducir y comercializar los dispositivos. La hipótesis fiscal sostiene que parte del dinero obtenido se canalizaba a través de una billetera virtual a nombre de María P.
El esquema, siempre según la imputación, permitía sostener un circuito que abarcaba desde el robo callejero hasta la venta de los aparatos y la administración de los ingresos.
El arrebato que quedó filmado
En los últimos días se conoció que el sistema de vigilancia Lince había captado un arrebato ocurrido en agosto, en inmediaciones de un hotel de calle San Lorenzo al 1400. El análisis de las imágenes permitió reconstruir los movimientos de dos motociclistas antes y después del hecho, detectar cambios de vestimenta y establecer posibles desplazamientos coordinados hacia un inmueble de Amenábar al 3500.
Las ampliaciones del informe también permitieron identificar un Citroen C4 Cactus y un vehículo similar a un Renault 9 durante los recorridos analizados. Además, se detectó que el mismo domicilio ya había sido mencionado en una investigación anterior por otro robo de celular ocurrido en abril. Esta información, complementada con tareas de campo y registros policiales, contribuyó a establecer posibles vínculos entre distintos hechos.
El operativo que dio el golpe
La investigación que desembocó en las imputaciones tuvo como antecedente los once allanamientos realizados el 28 de octubre en distintos domicilios de la zona oeste de Rosario. En esos procedimientos fueron detenidas nueve personas y se secuestraron 26 celulares, nueve cascos, documentación, equipos de comunicación, dos motocicletas Honda Wave, un vehículo Jeep, 490 euros y 1.290 dólares.