Arriazu vio cómo el Central compra dólares y lanzó una advertencia que incomoda al Gobierno
Economía · Tucumán

Arriazu vio cómo el Central compra dólares y lanzó una advertencia que incomoda al Gobierno

Más de USD 15.500 millones en compras y una advertencia que sacude al equipo económico: el economista tucumano que más escucha Milei apuntó contra el mecanismo que, según él, está frenando el crédito y la actividad.

El economista tucumano Ricardo Arriazu volvió a poner el dedo en la llaga de la política monetaria del Banco Central. Fue durante un encuentro organizado por Lantia Capital, donde sostuvo que la acumulación de reservas está frenando el crecimiento de la economía argentina.

Arriazu es una de las voces que más peso tiene en el círculo del presidente Javier Milei. Por eso sus críticas al BCRA no pasan desapercibidas en el mercado, y esta vez redobló la apuesta con una frase que dejó flotando la duda sobre si el equipo económico comprende el diagnóstico.

“Un cambio en la política monetaria permitiría recuperar rápidamente la economía y para eso hay que entenderlo, y no estoy seguro de que realmente lo entiendan”, disparó.

La oportunidad que el país no puede desaprovechar

Según su lectura, la Argentina atraviesa un momento excepcional gracias al empuje de las exportaciones de hidrocarburos, la minería, el agro y la economía del conocimiento. “El país por ahí no puede tener un problema. El problema lo puede tener en la parte financiera”, advirtió.

Para explicar su punto, describió el mecanismo que considera central: “La compra de divisas del BCRA no tiene nada que ver con un fenómeno monetario. Si la gente quiere 10 pesos y yo emito de origen interno cero, la única manera que tenga 10 pesos es vendiendo el equivalente en dólares”.

Reservas sí, pero sin ahogar el crédito

El economista recordó que el año pasado, con la banda cambiaria vigente, el Central no compraba reservas y hasta se buscaba que el dólar tocara el piso. El esquema cambió este año y Arriazu dijo haberlo celebrado: “Me puse de pie y aplaudí”. El entusiasmo, sin embargo, se topó con otro problema: la esterilización de pesos y el comportamiento de la demanda de dinero.

“El BCRA compró dólares destruyendo crédito interno, y ahí está la clave de por qué la economía no creció”, afirmó. Y sumó: “En su afán por comprar dólares, compraron más de lo que el mercado estaba dispuesto, y sacaron plata del mercado”.

Esa absorción de pesos la vinculó con las licitaciones de deuda del Tesoro. Como prueba, mencionó el crecimiento de los depósitos del sector público en pesos: “No tiene esa cantidad de superávit. Y esos pesos, ¿de dónde salieron? Le sacaron al mercado $18 billones de pesos”.

El resultado, según su diagnóstico, fue un endurecimiento monetario que golpeó al crédito. “Estoy a favor de la compra de reservas, pero no a costa de destruir crédito interno; lo festejo, pero no a costa de destruir crédito interno, porque a costa de eso genera recesión, desconfianza y la corrida del año que viene. ¿Para qué acumulo dólares si estoy generando el problema?”, planteó.

Con esos niveles de financiamiento, insistió, “la economía no puede crecer”. Y reclamó un giro al Gobierno: “¿Por qué les complican la tarea a los bancos? Devolvéles la plata, ya prestarán o bajarán los depósitos o la tasa, pero eso es esencial”.

Un diagnóstico que ya venía repitiendo

No se trata de una postura nueva. El 20 de octubre, en el 31° Simposio Internacional de Economía que organizaron Amigos de la Universidad de Tel Aviv en el Hotel Alvear, Arriazu ya había señalado que la “demasiada compra de divisas por parte del Banco Central” mantenía estancada la actividad, aun con cosecha récord, producción récord de hidrocarburos, ganancias en minería, menor compra de divisas del sector privado y términos de intercambio favorables.

En agosto, cuando las reservas brutas superaron por primera vez los USD 50.000 millones durante la gestión de Milei, había alertado que el Central acumuló “demasiados dólares” y que se había roto el equilibrio entre las compras de divisas y la expansión del crédito interno.

Con Santiago Bausili al frente, el BCRA sumó más de USD 15.500 millones en compras durante 2026, más de la mitad por encima de la meta anual de USD 10.000 millones pactada con el Fondo Monetario Internacional. La entidad proyecta alcanzar los USD 20.000 millones antes de fin de año, con reservas brutas cercanas a los USD 50.600 millones. Este miércoles, por tercer día consecutivo, se abstuvo de comprar en el mercado cambiario.

Deuda: puede pagar, pero la gente no cree

Arriazu también se metió con la deuda pública. Sostuvo que “el Gobierno puede pagar”, tanto la que está en moneda local gracias al superávit fiscal como la que está en moneda extranjera por el superávit externo que generan los sectores en expansión. El problema, dijo, es otro: “la gente no cree”.

“No importa si puede, sino si quiere pagarla. Y la gente está diciendo que si hay cambio de gestión, con el péndulo político, no van a querer pagar”, afirmó, en alusión a un eventual cambio de gobierno después de las elecciones de 2027.

Para el economista, el ajuste debe traducirse en actividad a través del crédito. “La gente vota por esperanza, y si no lo ve, se disgusta y vota de otra manera. El gran problema es que si no se logra recuperar la economía, puede afectarse la política y la credibilidad de lo que va a pasar, y perderemos nuevamente la oportunidad”, cerró.

La coincidencia desde J.P. Morgan

Facundo Gómez Minujín, presidente de J.P. Morgan para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, compartió el enfoque. Proyectó que “si el próximo gobierno defaultea la deuda, es falta de voluntad”. “Por eso el riesgo país es tan alto y los bonos están muy baratos. No deberían tener este valor”, planteó.

Según el ejecutivo, el escepticismo del mercado se explica por la incertidumbre política de cara a 2027: “Los fondos ya se quemaron muchas veces, están esperando que el país se estabilice y les parece que 2027 no va a ser un año que genere estabilidad”. Aun así, consideró que el país puede alcanzar el grado de inversión para su deuda en cinco años “si se mantiene el rumbo”.

“Lo fundamental es mantener las reglas claras. Lo que más valoro de este Gobierno, más allá de la disciplina fiscal, es que no rompió los contratos”, concluyó Gómez Minujín.

Un sello tucumano en la discusión económica

Arriazu completó sus estudios de grado y posgrado en las universidades de Tucumán, Cuyo y Minnesota, y recibió distinciones de la Fundación del Tucumán y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán. Su diagnóstico insiste en un mismo eje: la tensión entre acumular reservas y expandir el crédito interno como condición para volver a crecer.

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