Asumió en Río Gallegos y apuntó contra la Provincia por una cantera clave para arreglar las calles
Néstor González llegó a la Secretaría de Construcción y Ordenamiento Territorial de Río Gallegos con una advertencia incómoda: el municipio no puede solo con las obras que la ciudad necesita. Y apuntó contra la Provincia por una decisión que le complica el día a día a los barrios.
El nuevo secretario de Construcción y Ordenamiento Territorial de la Municipalidad de Río Gallegos, Néstor González, dejó en claro desde el arranque que su gestión no será sencilla: el municipio no tiene los fondos para encarar las obras que la ciudad necesita y, según denunció, la Provincia le cerró el acceso a insumos básicos para el mantenimiento vial.
El funcionario, exintendente de Puerto Santa Cruz, habló con Tiempo FM y repasó los ejes de su desembarco en el gabinete de Pablo Grasso, las urgencias que detectó en los barrios y las travas económicas que condicionan todo.
De Puerto Santa Cruz a la capital provincial
González contó que su llegada al municipio se gestó a partir de una convocatoria del intendente, con quien mantuvo contacto durante los dos años en que estuvo alejado de la función pública.
“Con Pablo siempre mantuvimos contacto. Durante estos dos años en los que estuve fuera de la gestión pública le acerqué diferentes propuestas pensando en su futura gobernación”, señaló.
El ahora secretario aceptó el cargo para aportar su experiencia y también manifestó su intención de acompañar el proyecto político de Grasso de cara a una futura candidatura a gobernador de Santa Cruz. La decisión, reconoció, implicó una reorganización familiar: sus allegados seguirán viviendo en Puerto Santa Cruz mientras él cumple funciones en Río Gallegos.
Las calles, el primer dolor de cabeza
Al enumerar los reclamos que más escucha, González mencionó las inundaciones, los baches, el estado de calles y veredas, los problemas de agua potable, las cloacas y el basural. Dijo que son temas que aparecen en muchas ciudades del país, pero marcó una diferencia: cada municipio tiene capacidades económicas y operativas distintas para resolverlos.
Para ordenar la intervención, aseguró que ya comenzó a reunirse con comisiones barriales. “Conocer el territorio implica recorrerlo y escuchar a los vecinos. Ya mantuve reuniones con comisiones barriales y me puse en contacto con la mayoría”, indicó.
Los trabajos, detalló, avanzan por etapas: primero los circuitos uno y dos, y después el tercero. Para esa tarea la Secretaría cuenta con cinco motoniveladoras, dos equipos vibratorios y tres camiones. “La transitabilidad es una de las principales preocupaciones de los vecinos y estamos concentrando esfuerzos en mejorarla”, afirmó.
El ritmo, sin embargo, estará atado a la caja: las restricciones presupuestarias obligan a ejecutar las mejoras de manera progresiva.
Una motoniveladora rota y una reparación millonaria
El impacto de la economía sobre el funcionamiento diario del área es concreto. González reveló que una de las motoniveladoras municipales está fuera de servicio y que repararla demanda una inversión superior a los 70 millones de pesos.
A eso se suman las demandas de asistencia social, las actividades deportivas y culturales y otras prestaciones que el Municipio debe sostener con recursos propios.
“Estamos atravesando una situación económica muy compleja a nivel nacional, provincial y familiar. Si las familias tienen dificultades económicas, los municipios también las tienen”, expresó.
En ese marco, dijo que su principal responsabilidad será fijar prioridades, administrar lo disponible y garantizar que la maquinaria y los equipos respondan a los reclamos de los distintos barrios.
El reclamo a la Provincia: cloacas, pluviales y una cantera
Uno de los tramos más duros de la entrevista tuvo que ver con las obras estructurales de saneamiento y desagües pluviales. González sostuvo que el Municipio no puede financiar por cuenta propia los proyectos que Río Gallegos necesita y apuntó contra decisiones del Gobierno provincial.
“El Gobierno provincial le quitó esa obra al municipio y la devolvió a Nación”, afirmó al referirse a un proyecto de infraestructura cloacal. Y fue tajante sobre sus límites: “No puedo prometer una gran obra de cloacas cuando el municipio no tiene capacidad económica para afrontarla por sí solo”.
El funcionario explicó que el área municipal puede intervenir en inconvenientes puntuales, pero que las obras de mayor envergadura requieren financiamiento y articulación con otras jurisdicciones. “Podemos resolver problemas puntuales, pero no ejecutar las grandes obras de cloacas y desagües pluviales que necesita Río Gallegos sin el acompañamiento de la Provincia y Nación”, sostuvo.
En la misma línea, cuestionó al Ejecutivo provincial por las dificultades de acceso a materiales para el mantenimiento de la red vial urbana: según dijo, la Provincia restringió al Municipio el acceso a una cantera de la que obtenía insumos para los trabajos sobre las calles.
González insistió en que la gestión debe informar a los vecinos cuáles son las posibilidades reales de intervención, sin generar expectativas sobre proyectos que no tienen financiamiento asegurado.
Qué promete su gestión
El secretario remarcó que buscará fortalecer el perfil operativo del área, mantener el contacto con las comisiones barriales y establecer prioridades según las necesidades de cada sector de la ciudad.
Reconoció que las restricciones económicas condicionarán el alcance de los trabajos, aunque aseguró que el objetivo será aprovechar los recursos disponibles para mejorar de forma progresiva la transitabilidad y responder a los reclamos de los vecinos.