Asumió la nueva jueza de Familia en medio de un fuerte gesto de ausencias en el STJ
La nueva jueza de Familia juró en medio de un clima tenso: tres de los cinco ministros del STJ, que habían cuestionado su designación, no asistieron. ¿Qué hay detrás de este gesto?
La doctora María Elena Guerrero juró este miércoles como titular del Juzgado de Familia y Minoridad N° 1 del Distrito Judicial Sur, en una ceremonia que dejó en evidencia las tensiones internas del máximo tribunal fueguino. El acto, realizado en la Sala de Audiencias del Superior Tribunal de Justicia “Elena Rubio de Mingorance”, contó con la presencia de dos de sus cinco ministros, mientras que los otros tres brillaron por su ausencia.
La jura estuvo a cargo del ministro Ernesto Adrián Löffler, quien estuvo acompañado por su par Edith Miriam Cristiano. Sin embargo, la falta de los jueces Muschnick, Battaini y Sagastume no pasó desapercibida, y es que esos mismos magistrados habían intentado frenar la designación de Guerrero semanas atrás.
¿Por qué la ausencia fue tan significativa?
La antigua conformación del STJ había cuestionado la idoneidad de la nueva jueza ante el Consejo de la Magistratura, en un intento de vetar su nombramiento. Esa postura, que luego debieron rever, generó un fuerte tironeo institucional que rozó los límites de la convivencia democrática. El episodio quedó atrás, pero la ausencia de los tres jueces en el día de la jura fue leída como un gesto que remarca la fractura interna.
En ese contexto, Löffler tomó la palabra y destacó la importancia del momento: “Estamos completando un área muy importante para el funcionamiento del Poder Judicial como poder del Estado. Hemos completado esta vacante con una mujer y es trascendental”, expresó el magistrado.
El perfil de la nueva magistrada
Guerrero no llega al cargo con poca experiencia. Cuenta con más de trece años de ejercicio independiente de la abogacía, con una clara especialización en Derecho de Familia. Además, es escribana y magíster en Derecho Administrativo por la Universidad Austral, y completó diversas diplomaturas que refuerzan su formación.
Su trayectoria también incluye pasos por distintos ámbitos del Estado: trabajó en el Poder Legislativo, en el Tribunal de Cuentas Municipal y, durante los últimos tres años, se desempeñó como prosecretaria del Superior Tribunal de Justicia, en la vocalía de la doctora Cristiano. Ese recorrido institucional le da un conocimiento profundo del funcionamiento del sistema judicial fueguino.
Con esta asunción, el Juzgado de Familia y Minoridad N° 1 del Distrito Judicial Sur queda finalmente cubierto, tras un proceso que no estuvo exento de polémicas. La nueva jueza asume con el desafío de dar respuesta a una de las áreas más sensibles del Poder Judicial, en un contexto donde las miradas están puestas en la cohesión interna del STJ.