Ataba su zapatilla en la costa y su dibujo terminó en las paredes de Comodoro
Su rutina era salir a caminar por la costa de Comodoro y detenerse a atarse la zapatilla. Ese gesto, que parecía mínimo, terminó convertido en el corazón de un mural que busca que su nombre no se borre.
El trazo de una mujer agachada, atándose la zapatilla, se convirtió en el punto de partida de un proyecto que busca que el nombre de Valeria Schwab no se borre de Comodoro Rivadavia. A casi diez meses de su femicidio, un mural empezó a tomar forma para recordarla.
Schwab fue asesinada en enero de 2026 cuando volvía de caminar por la costa de la ciudad. Ese hábito cotidiano —salir a andar, detenerse, ajustarse el calzado— es el que quedó retratado en el boceto que inspiró la obra.
De un dibujo a la pared
La imagen de la mujer atándose la zapatilla fue la chispa del proyecto. Sobre esa escena simple se armó la propuesta que ahora busca plasmarse en un espacio público de la ciudad, con la memoria de Valeria como eje central.
La iniciativa no se limita a lo artístico: apunta a sostener el reclamo de justicia por el femicidio y a que la comunidad no naturalice lo que pasó. El mural funciona como un recordatorio permanente en el paisaje urbano.
Una comunidad que no olvida
A diez meses del hecho, el caso sigue presente en Comodoro. La realización del mural se suma a otras acciones que buscan mantener viva la figura de Valeria y acompañar a quienes la conocían.
El proyecto avanza con el respaldo de vecinos y organizaciones que se sumaron a la convocatoria. La idea es que la obra quede terminada y visible para todos los que transiten por la zona.