Atacaban colectivos con uniformes de Gendarmería: el jefe de la banda ya tiene condena
La banda que atacaba colectivos con uniformes de Gendarmería ya tiene a su jefe tras las rejas: la Justicia tucumana le dio una pena que marca un antes y un después para los viajeros. Enterate de cuánto tiempo pasará preso y cómo operaba la organización.
La Justicia tucumana condenó a cinco años de prisión a Martín Pedro Santoro, de 36 años, por liderar una asociación ilícita que asaltaba colectivos interjurisdiccionales con uniformes de Gendarmería. El fallo se dictó mediante un juicio abreviado impulsado por la Unidad Especializada de Robos y Hurtos IV del Ministerio Fiscal, a cargo de Carlos Saltor.
Santoro fue hallado responsable de la jefatura de la banda que operó entre 2024 y enero de 2025, atacando ómnibus con pasajeros que viajaban a distintas provincias. La pena fue confirmada en el marco de la causa que investigó una serie de robos cometidos en la provincia y en otras jurisdicciones.
Un jefe que planificaba y ejecutaba
De acuerdo con la acusación, Santoro encabezaba un grupo estable con roles previamente repartidos. Su función era convocar a los integrantes, aprovechar sus contactos y conocimientos, y decidir qué haría cada uno para evitar ser descubiertos. En varias oportunidades, además, participó personalmente de los ataques junto al resto de la banda.
El objetivo era claro: obtener beneficios económicos mediante el ataque a colectivos de pasajeros que viajaban hacia diferentes puntos del país.
Información, uniformes y vehículos
Uno de los miembros de la organización se encargaba de reunir los datos clave de cada objetivo: horario de salida, destino, recorrido y cantidad de pasajeros. Esa información se la entregaba directamente al jefe.
El esquema se completaba con una mujer que se comunicaba por teléfono con Santoro. Ella aportaba elementos de Gendarmería, como uniformes completos, sin autorización legal para tenerlos ni portarlos, y también vehículos. Todo se enviaba a Santa Fe para que el resto de la banda lo utilizara al momento de cometer los hechos.
Según la investigación, la misma mujer colaboraba en ocultar o destruir pruebas y llegó a hacerse pasar por pasajera de los colectivos atacados.
Delitos que iban más allá del robo
La auxiliar fiscal Julieta Diosque remarcó que la organización no se limitaba a planificar y concretar robos en colectivos que cruzaban jurisdicciones, sino que también cometía delitos que afectaban la seguridad pública.
Lo que pesó en su contra
Al fijar la pena se tuvieron en cuenta dos agravantes, según explicó Diosque. Por un lado, Santoro ya había tenido contacto con la ley penal: registra una condena condicional de 2020. Por otro, no se presentó ante la Justicia. Fue declarado rebelde en esta causa y lo capturaron en Santa Fe tras un año y medio de investigación.