Atacó a su ex con un cuchillo y le provocó 30 heridas: la justicia le dio una pena que sorprendió a todos
¿Pensaste que la justicia iba a ser dura con un agresor que dejó 30 heridas? Un giro inesperado en la acusación cambió todo. Los detalles que nadie contó.
Un violento episodio en Villa Río San Juan terminó con una condena que generó polémica. El agresor, identificado como M.A.E., fue sentenciado a tres años y tres meses de prisión efectiva por lesiones graves, pero el dato que más llamó la atención es que la Fiscalía había hablado inicialmente de intento de femicidio.
La resolución fue homologada por el juez Sergio López Martí mediante un juicio abreviado, un mecanismo en el que las partes acuerdan la pena y el imputado admite su culpa, evitando así el juicio oral.
¿Cómo empezó todo?
El hecho ocurrió en una vivienda de Villa Río San Juan, donde M.A.E. ingresó con la excusa de arreglar el techo tras las lluvias. La víctima, su expareja, convivía con él en el pasado y compartían tres hijos.
Según la investigación, la violencia estalló cuando un mensaje en el celular de la mujer despertó los celos del acusado. En ese momento, M.A.E. la atacó con un cuchillo tipo Tramontina y una faca, provocándole alrededor de 30 lesiones, entre cortes, hematomas y heridas punzantes, principalmente en el rostro y el cuello.
Lo más escalofriante es que una de las hijas de la pareja, de apenas cuatro años, fue testigo directo del ataque. La víctima logró escapar y pedir auxilio a los vecinos, quienes dieron aviso a la Policía. Fue trasladada al Hospital Rawson, donde recibió atención y quedó fuera de peligro.
El giro inesperado en la acusación
Inicialmente, la UFI CAVIG imputó a M.A.E. por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género en grado de tentativa, es decir, tentativa de femicidio. Incluso, se ordenó un año de prisión preventiva.
Sin embargo, seis meses después, el Ministerio Público Fiscal cambió la acusación y recaratuló el expediente como lesiones graves agravadas por el vínculo y amenazas simples agravadas en concurso real, delitos con penas mucho menores.
¿Qué llevó a este cambio? Fuentes judiciales indicaron a este diario que la fiscal Florencia Pons concluyó que el acusado no tuvo intención de matar. ¿La razón? Dos acciones durante el hecho: primero sacó a su hija del medio y la calmó, y luego le ofreció agua a la víctima cuando ella se lo pidió.
Una condena que genera dudas
Con este cambio de calificación, el caso dejó de ser considerado un intento de femicidio y terminó con una pena de tres años y tres meses de prisión efectiva, muy inferior a la que enfrentaba el acusado al inicio de la investigación.
La decisión de la Fiscalía ha despertado interrogantes sobre cómo se evalúa la violencia de género y si acciones como las mencionadas realmente descartan la intención de matar. Mientras tanto, la víctima ya se recupera, pero el trauma de ese día quedará para siempre.