Atacó a su expareja con dos cuchillos y la Justicia le aplicó una pena que sorprende
La Justicia de Santa Lucía condenó a un hombre por atacar a su expareja con dos cuchillos, pero la pena sorprende: ¿por qué la acusación de femicidio quedó en nada?
Un caso de violencia de género que conmocionó a Santa Lucía terminó con una resolución que dejó más preguntas que respuestas. Maximiliano Exequiel Alé fue condenado a tres años y tres meses de prisión efectiva, pero no por intento de femicidio como se esperaba, sino por lesiones graves.
El acuerdo entre la Fiscalía y la defensa fue homologado por el juez Sergio López Martí, quien avaló el juicio abreviado presentado por las partes. La noticia cayó como un balde de agua fría para quienes siguieron de cerca el expediente, que en su inicio prometía una pena mucho más severa.
¿Qué pasó con la acusación original?
Cuando Alé fue detenido, el Ministerio Público lo imputó por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género en grado de tentativa, una calificación que contemplaba una expectativa de pena mayor. Sin embargo, seis meses después, la investigación dio un giro inesperado: la acusación fue modificada y el hecho quedó encuadrado como lesiones graves.
Los fundamentos de ese cambio no fueron revelados, lo que generó un manto de dudas sobre las razones que llevaron a la Fiscalía a aceptar una pena inferior a la inicialmente prevista. La fiscal Florencia Pons, que en las primeras audiencias había sostenido la acusación por intento de femicidio y había logrado la prisión preventiva del imputado, terminó aceptando el acuerdo.
Un ataque brutal que dejó más de 30 heridas
Según la investigación de la UFI CAVIG, todo ocurrió en la vivienda de la víctima, en Villa Río San Juan. La pareja ya estaba separada, pero compartía la crianza de tres hijos. Ese día, Alé llegó al domicilio con la excusa de ayudar a reparar el techo por las malas condiciones climáticas.
Pero la situación se desbordó cuando un mensaje en el celular de la mujer despertó sus celos. En un arrebato de furia, tomó un cuchillo tipo Tramontina y una faca, y la atacó sin piedad. El resultado: alrededor de 30 lesiones, entre heridas cortopunzantes y hematomas, principalmente en el rostro y el cuello. Lo más escalofriante: todo ocurrió delante de una de las hijas de la expareja, una nena de apenas cuatro años.
La víctima logró escapar y fue asistida por vecinos
Pese a la violencia del ataque, la mujer logró salir de la vivienda y pedir ayuda. Los vecinos dieron aviso a la Policía y la trasladaron de urgencia al Hospital Guillermo Rawson, donde recibió atención médica. El examen del médico legista del CAVIG confirmó la existencia de más de 30 lesiones en su cuerpo. Tras permanecer internada, fue dada de alta y quedó fuera de peligro.
Mientras tanto, Alé quedó detenido y, en las primeras audiencias, la fiscal Pons pidió la prisión preventiva, que fue avalada por el juez de Garantías. Todo indicaba que la causa seguiría su curso hacia un juicio por intento de femicidio. Pero cuando se esperaba una prórroga de la cautelar, las partes presentaron un sorpresivo acuerdo de juicio abreviado que dejó sin efecto la imputación original.
Sin oposición del defensor oficial Germán Riveros, Alé recibió la condena definitiva por lesiones graves. La pregunta que queda flotando es: ¿por qué se aceptó una pena tan baja para un ataque de semejante violencia? La respuesta, por ahora, sigue en el aire.