Atacó a tiros a la policía tras una persecución: ahora es el jurado el que define su destino
Un hombre pasó dos días en el banquillo acusado de balear a la policía. La Fiscalía dice que hay pruebas contundentes; la Defensa, que no alcanzan. Lo que definirá el tribunal el martes…
Tras dos jornadas de debate oral y más de una docena de testigos, terminó este miércoles el juicio contra un hombre acusado de balear a efectivos policiales durante una persecución en Viedma. El tribunal colegiado, integrado por los jueces Marcelo Alvarez, Marcelo Chironi e Ignacio Gandolfi, dará a conocer su veredicto el próximo martes.
La Fiscalía pidió condena
En los alegatos de clausura, los fiscales Paula de Luque y Pablo Peralta sostuvieron que la prueba reunida en el debate acredita la autoría del imputado y solicitaron que sea condenado por portación ilegal de arma de guerra, abuso de armas y resistencia a la autoridad agravada.
Según la acusación, el procedimiento se originó por un alerta por detonaciones. Cuando la comitiva llegó al lugar, los agentes vieron a dos personas que escaparon al escuchar la voz de alto. En la huida, una de ellas gatilló contra un policía que estaba a una distancia de entre 10 y 15 metros; el efectivo reconoció al acusado.
En el sitio se recolectaron ocho vainas servidas calibre 9 milímetros, todas disparadas por la misma arma. Esos elementos fueron vinculados a un cargador y cartuchos hallados en una mochila que el imputado habría arrojado cerca del departamento donde se atrincheró. Además, tres perros entrenados dieron positivo en un cotejo de odorología forense.
La fiscalía también se refirió al resultado negativo de los residuos de disparo en las manos del acusado. Argumentó que transcurrieron 35 minutos entre la persecución y la detención, y que esos residuos son volátiles. En ese sentido, los fiscales afirmaron que el imputado “tuvo la audacia necesaria para higienizarse antes de entregarse”.
La Defensa pidió la absolución
Por su parte, los defensores oficiales María Paz Alvarez y Adrián Zimmermann postularon la absolución de su asistido, al considerar que no se alcanzó el grado de certeza necesario para un veredicto condenatorio. La jornada cerró con las palabras del imputado, que reiteró su inocencia.
La defensa cuestionó que los policías ya contaban con datos previos sobre la identidad de una persona buscada, por lo que negaron que haya existido un reconocimiento inequívoco durante la persecución. También remarcaron que la muestra de residuos de disparo dio negativo dentro del plazo legal y bajo custodia.
Además, señalaron que el arma de fuego no apareció ni la noche del hecho ni en allanamientos posteriores, y desestimaron la hipótesis fiscal de que el imputado se hubiera lavado las manos. Finalmente, argumentaron que los objetos peritados fueron recolectados en una zona de alta circulación, por lo que esa prueba indicial no alcanza para sostener la autoría.