Atacó a un celador con un cuchillo y golpeó a un policía: la justicia lo condenó
Un interno atacó a un celador con un cuchillo y destrozó su celda tras una sanción. Horas antes, la víctima había intentado defenderse. Lo que hizo después…
El Ministerio Público Fiscal (MPF) logró dos condenas por agresiones contra personal de seguridad en distintos puntos de la provincia. Los casos, que tuvieron como escenario una unidad de detención en Junín de los Andes y un procedimiento policial en Plaza Huincul, fueron resueltos en acuerdos y juicios recientes.
Condena por atacar a un celador con un cuchillo
Gastón Ezequiel Aguilera fue condenado por atacar a un celador con un cuchillo y por provocar daños en una celda de la Unidad de Detención N°41 de Junín de los Andes, donde cumple una condena. Los hechos ocurrieron el 16 de abril de este año.
Según la acusación, alrededor de las 8:10, el celador se acercó a la celda de Aguilera. En ese momento, el interno lo atacó con un cuchillo, y aunque la víctima logró defenderse, sufrió una herida cortante en la mano izquierda. Horas más tarde, tras ser notificado de una medida disciplinaria, Aguilera reaccionó y dañó el lavatorio de su celda.
La asistente letrada del MPF, Lucila Maggiora, acordó con la defensa que Aguilera reconociera su responsabilidad como autor de los delitos de lesiones leves calificadas y daño calificado, en concurso real. Por esos hechos, se le impuso una pena de seis meses de prisión de efectivo cumplimiento.
El acuerdo también incluyó la unificación con una condena anterior, por lo que se fijó una pena única de tres años y once meses de prisión de efectivo cumplimiento. El juez Maximiliano Bagnat homologó el acuerdo, impuso la condena y declaró la reincidencia de Aguilera.
Declaración de responsabilidad por agredir a un policía
En otro caso, una jueza declaró a Nicolás Esteban Velázquez autor penalmente responsable del delito de atentado contra la autoridad agravado por haber puesto manos en la autoridad, en concurso ideal con lesiones leves. La agresión ocurrió el 1 de enero de 2026 en el barrio Norte de Plaza Huincul.
El fiscal jefe Gastón Liotard y el asistente letrado Matías Alonso sostuvieron durante el juicio que el hecho ocurrió entre las 6:45 y las 7:00, cuando efectivos policiales persiguieron a los ocupantes de un Ford Fiesta ante la posibilidad de que tuvieran un arma de fuego.
La persecución terminó frente al domicilio de Velázquez, desde donde varias personas salieron de la vivienda. El oficial les ordenó que se apoyaran contra el móvil policial para identificarlas, y en esas circunstancias, Velázquez le dio un golpe de puño en el rostro que provocó su caída y luego le pisó la mano izquierda.
Las lesiones sufridas por el efectivo fueron acreditadas mediante certificaciones médicas incorporadas durante el debate. La jueza Laura Barbé avaló la teoría del caso de la fiscalía y descartó la hipótesis de legítima defensa de un tercero planteada por la defensa.
La pena que le corresponde cumplir a Velázquez será debatida en una audiencia que la Oficina Judicial deberá fijar dentro de los próximos días.