Se lo recuerda por sus atajadas, pero hubo algo que lo hizo único bajo los tres palos. La historia del Loco Mezzabotta que los hinchas de Gimnasia no olvidan.
Gustavo Adrián Mezzabotta, recordado como «El Loco» o «El Pulpo», fue uno de los arqueros que marcó una época en Gimnasia y Esgrima de Mendoza durante la década del 90. Su particular estilo bajo los tres palos, con bermudas en lugar de los clásicos pantalones cortos, lo convirtió en un personaje inconfundible para los hinchas blanquinegros.
Un arquero que dejó huella
Mezzabotta defendió el arco del Lobo mendocino en distintos planteles de los años 90. Uno de los momentos más destacados de su carrera fue su participación en el equipo de 1991, que contó con futbolistas reconocidos como Gustavo Mariani y Jorge Montiveros. Aquel plantel es recordado por los simpatizantes como parte de una etapa importante en la historia del club.
El arquero se ganó el cariño de la gente no solo por sus atajadas, sino también por su personalidad desbordante. Rubén Samperi, expresidente de la institución, lo describió con afecto: «Su personalidad desbordante, su alegría y esa locura tan característica formaban parte de una identidad que iba mucho más allá de su desempeño dentro de una cancha. Era un personaje querido, de esos que no pasaban inadvertidos».
Samperi agregó: «Era una persona que destilaba esa locura. Esa locura era expansiva, era alegría para la gente que lo rodeaba, para los que lo hemos conocido en el ambiente del fútbol». Y lo comparó con un ídolo del fútbol argentino: «El loco fue una especie de reencarnación mendocina del Hugo Orlando Gatti».
Las bermudas, su sello distintivo
Si hay algo que distinguió a Mezzabotta dentro del fútbol mendocino fue su vestimenta. Fue uno de los precursores en la provincia en utilizar bermudas para atajar, rompiendo con la imagen tradicional de los guardametas de la época. Esa elección se convirtió en una curiosidad que perdura en la memoria de los hinchas.
Más allá de lo anecdótico, esa decisión hablaba de una personalidad propia dentro de un deporte en el que la indumentaria fue cambiando con las décadas. Los hinchas recuerdan sus atajadas, pero también esos detalles que lo hicieron diferente.
El adiós y el recuerdo
Gustavo Mezzabotta falleció el 17 de noviembre de 2022 a los 54 años en el Hospital del Carmen, donde estaba internado por una afección hepática. El Club Gimnasia y Esgrima lo despidió con un emotivo mensaje en redes sociales: «El Club Gimnasia lamenta con profundo dolor el fallecimiento de Gustavo Mezzabotta, arquero histórico e hincha de nuestra Institución. Nuestro más sentido pésame a sus familiares y seres queridos. Descansá en paz, Loco. ¡La Familia Blanquinegra nunca te olvidará!».
Su recuerdo sigue vivo entre los simpatizantes blanquinegros, que lo consideran parte de la historia afectiva del club. Como dijera el Pato Fillol: «donde estés Loco, abrazo de palo a palo».
Un homenaje para los arqueros
En medio de los recuerdos, el cuento de Oscar «Chino» Zavala rescata la figura de «El Panzón», un arquero de metegol que marcó su infancia en un bar de Las Heras. Con humor, Zavala rememora a ese guardameta sin brazos que atajaba con los pies, el pecho y la cabeza, y que se convirtió en leyenda. Una historia que, al igual que la de Mezzabotta, muestra que el fútbol también se construye con personajes inolvidables.
