Atajó penales decisivos, fue elegida tres veces la mejor y ahora confesó hasta dónde quiere llegar
Tres veces elegida la mejor arquera de un Regional, debutó en Primera casi sin aviso y ya confesó hasta dónde quiere llegar. Lo que dijo sobre el arco y su sueño más ambicioso.
Jazmín Pereyra Ciancio, arquera de Paracao, acaba de recibir por tercera vez el premio a la mejor arquera de un Regional y en 2026 sumó algo que no esperaba: su debut en Primera. La joven pasó por El Once Deportivo, por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, y dejó frases que retratan su presente y su ambición.
El equipo venía de jugar el Torneo Regional de Clubes Sub 16 B en Rosario, donde Paracao terminó tercero. La arquera no ocultó que el resultado dejó gusto a poco: “Fue un torneo muy duro. Esperábamos un mejor resultado, no nos quedamos satisfechas con el tercer lugar”.
Su camino con los guantes empezó a llamar la atención en Sub 14, cuando en su primer Regional tuvo una actuación clave desde los penales y el equipo logró el ascenso. Después llegó la consagración en Sub 16 y ahora la tercera distinción. “La primera vez que me destacaron fue en mi primer Regional de Sub 14”, recordó.
El equipo por encima de todo
Pese a los reconocimientos individuales, Pereyra Ciancio marcó su prioridad: “Primero está la formación como equipo, porque si voy a la individualización sería arruinar también el trabajo de los otros. Así no es un equipo. Tiene que destacar el equipo”.
También habló del grupo humano que se formó en Paracao: “Por primera vez, creo que con este grupo me pude llevar bien y hasta pude intentar relacionarme más allá del hockey”. Para ella, esa convivencia fuera de la cancha se traslada al rendimiento deportivo y se sostiene en un código: “Para mí, lo esencial que tiene que haber dentro de la cancha es respeto”.
“Sigo teniendo hambre”
La arquera evaluó su año sin conformarse: “Este año siento que fue mi buen año, aunque también tengo que mantener la cabeza fría y no dejarme llevar, porque sigo teniendo hambre”. Y enumeró sus metas: “Sigo queriendo llegar a una final de Regional, sigo queriendo llegar a una final de seleccionado, sigo queriendo quedar en seleccionado”.
El salto a Primera fue uno de los grandes pasos de 2026. La convocatoria la tomó por sorpresa, después de haber sido citada primero para juveniles y Reserva. “De un partido a otro. Era mucha información y de la nada estaba en Australianos con Primera. Fue como: ‘Wow, estoy acá’”, contó.
De aquel debut recuerda sobre todo el acompañamiento: “Más allá de los resultados, que no fueron los esperados, todas las chicas de mi club fueron a acompañarme en ese momento, fueron a alentarme también”.
El sueño de llegar a Las Leonas
Consultada sobre hasta dónde quiere llegar, no dudó: “A mí me gustaría llegar a ser la mejor del mundo, si puede ser”. Sabe que es una meta alta y por eso la divide en etapas: “Es una expectativa alta, pero lo que hago es dividirla por facetas”. En ese camino aparecen Las Leoncitas y, más adelante, una chance en la Selección Mayor.
En su formación tuvo un peso fuerte Florencia Mutio, exintegrante de Las Leonas y referente del hockey paranaense. La conoció cuando tenía 10 u 11 años y todavía repite uno de sus conceptos: “Vos aprendés la técnica en práctica y en los partidos te define atajar. En los partidos no te interesa qué hiciste bien o qué hiciste mal. Te interesa que no entre”.
Y amplió: “Si tenés que sacarla con la punta del pie, si tenés que generar un penal, si tenés que llegar a australianos, mientras la bocha no entre, estás bien. Sos muy buen arquero porque la idea del arquero es que no entre la bocha. Después la técnica es un detalle extra. Eso es lo que me enseñó”.
La cabeza, una herramienta más del arquero
Para Pereyra Ciancio, el puesto exige tanto técnica como fortaleza mental: “En el arco cuenta mucho la actitud. Vos no podés llegar pensando: ‘Me van a meter un gol’, porque lo que pienses en el arco es lo que va a pasar”.
La joven describió la exigencia física de cada jugada: “Si me pasa un dos versus uno, me pasan la bocha a segundo palo y me tengo que levantar y tirar al segundo palo, me tengo que raspar la cabeza y se me tiene que caer el casco. La bocha no tiene que entrar”.
También se refirió a su rol como última defensa y a la comunicación con la línea de atrás: “Vos como última defensa tenés que estar ahí ayudándola, dándole un empujón”.
Los penales australianos y el estudio constante
Los penales fueron parte central de su crecimiento. Prefiere los tradicionales antes que los australianos, aunque ganó experiencia con el entrenamiento y la competencia regional. “Los ocho segundos son eternos, verdaderamente eternos”, describió.
Para mejorar, estudia a otras arqueras: “Aprendo mucho mirando por TikTok e Instagram. Estoy rodeada de hockey en todo aspecto de mi vida”. En esas situaciones, intenta correr la presión del lado de la ejecutante: “Siempre pienso esto: la que tiene la presión es la jugadora. Yo puedo taparla de una manera facilísima y la jugadora la puede tirar afuera. Tenés que relajarte con eso de que ella tiene la presión y vos tenés todo a favor”.
Un deseo que va más allá de su carrera
Además de perseguir sus propios objetivos, la arquera piensa en quienes quieren probar el puesto y no pueden por el costo del equipamiento. “Me gustaría que mucha gente pueda tener la accesibilidad de probar lo que es y darse un gusto de decir: ‘A mí me gustaría hacer esto, me gustaría conocerlo’”, señaló. Recordó que hay clubes que no cuentan con equipos completos de arquero, protectores o palos para quienes recién arrancan.
Mientras combinaba el hockey con el colegio, Jazmín siguió entrenándose y buscando oportunidades. Su premisa quedó clara en la radio: “Cada oportunidad, sea de selección o no, hay que aprovecharla para mostrarse porque vos nunca sabés quién está viendo”.
Con su último año en Sub 16 antes del salto a Sub 19, la arquera de Paracao resumió su camino: “Seguir avanzando hasta llegar a mi meta, que es poder darle la oportunidad a todos de convertirse en arqueros”.