Ataque con arma blanca a chofer de colectivo: UTA revela cuál es la zona más peligrosa
¿Qué pasó en la zona Sudeste? Un chofer fue atacado con un arma blanca antes de iniciar su recorrido y el gremio salió a dar detalles que nadie esperaba.
El violento asalto a un conductor en Vaqueros reavivó el debate sobre la seguridad en el transporte público. El gremio de los choferes salió a hablar y admitió que los episodios de inseguridad no cesan, aunque bajaron en comparación con años anteriores.
Gerónimo Requena, secretario de Prensa de UTA Salta, dialogó con Efecto Dominó por Radio LUP 94.7 y precisó que el corredor 2, que cubre la zona Sudeste, concentra la mayoría de las situaciones de riesgo. "No son hechos continuos, pero relativamente cada tanto suelen suceder", señaló.
¿Qué pasó con el trabajador herido?
El episodio que encendió las alarmas ocurrió cuando el conductor aún no había iniciado su recorrido. "Estaba por entrar en servicio y esperando que se haga el horario para tomar la línea", aclaró Requena. En ese momento, dos personas subieron a la unidad, y el chofer les pidió que esperaran en la parada.
Lejos de acatar la indicación, uno de los sujetos sacó un arma blanca y le lastimó los dedos, mientras otro arrojó una piedra contra el colectivo. El trabajador sufrió una herida de consideración en la mano y tuvo que ser asistido. "Si mal no recuerdo, le hicieron 20 puntos. Después del mediodía se le dio el alta y quedó con medicación", detalló el vocero.
El conductor permanece bajo cobertura de la ART y no volverá a sus tareas hasta recuperarse por completo. "Va a estar un buen tiempo hasta que se cure bien", agregó Requena.
¿Por qué bajaron las agresiones?
El dirigente reconoció que los ataques dentro de los colectivos disminuyeron respecto de años anteriores, un cambio que atribuyó a la instalación de cámaras de seguridad y botones antipánico. "La verdad es que ha bajado mucho el nivel de agresión arriba de las unidades", destacó.
No obstante, insistió en que los choferes deben evitar confrontaciones ante cualquier conflicto con pasajeros, incluso si alguien se niega a pagar el boleto. En esos casos, la situación debe ser derivada a los inspectores para que una discusión menor no termine en violencia.