ATE redobla la presión por el puerto de Ushuaia y advierte: "Va a haber conflicto"
El gremio dio por agotadas las instancias de diálogo y lanzó una advertencia que nadie esperaba escuchar tan pronto: si la ANPyN no se va del puerto de Ushuaia, las medidas están a la orden del día. La condición que pusieron los trabajadores.
La pulseada por el control del Puerto de Ushuaia sumó un nuevo capítulo. ATE ratificó que no aceptará la intervención de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) y anticipó que habrá conflicto si la terminal no vuelve a manos de la Provincia. El sindicato sostiene tres reclamos centrales: el retiro del organismo nacional, la restitución de la administración provincial y el reingreso de todos los trabajadores.
El secretario general de ATE en Tierra del Fuego, Carlos Córdoba, fue el encargado de ponerle voz a la advertencia. "Sigo luchando para que el puerto siga siendo de los trabajadores y de la Provincia y del pueblo, que lo siga comandando la Provincia", afirmó el dirigente, que dejó en claro que la pelea recién empieza.
Una intervención que ya lleva meses
La ANPyN dispuso la intervención en enero mediante la Resolución 4/2026. La norma le otorgó la gestión operativa, técnica y administrativa de la terminal por doce meses, con posibilidad de prórroga. Desde entonces, la Dirección Provincial de Puertos quedó desplazada de la conducción efectiva y los trabajadores no pudieron retomar sus tareas habituales.
Córdoba explicó que ATE mantiene abiertos varios frentes para revertir la situación. Hay gestiones políticas y judiciales en marcha, y el gremio busca interlocutores con llegada al Gobierno nacional. Sin embargo, advirtió que esos canales no descartan una escalada gremial si no hay avances concretos.
"Va a haber conflicto y la ANPyN lo está sabiendo. Todo el mundo lo está sabiendo", lanzó el secretario general, que ya había anticipado que si noviembre llega sin cambios, será difícil mantener inmóviles a los trabajadores afectados.
El reclamo por todos los trabajadores
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la situación del personal que quedó fuera de sus funciones desde el inicio de la intervención. Para Córdoba, cualquier salida debe contemplar al conjunto de los trabajadores y no solamente a quienes cuentan con fueros sindicales.
El dirigente reveló que se analizó hacer una presentación judicial para garantizar el ingreso de delegados y representantes gremiales, pero rechazó que esa sea la única respuesta. "No puedo hacer una presentación y dejar unos adentro y otros afuera", sostuvo. A su criterio, permitir el regreso únicamente de los protegidos por el fuero dejaría sin solución al resto de los afiliados y profundizaría las diferencias internas.
Por eso, el planteo de ATE combina dos exigencias: que la Dirección Provincial de Puertos recupere la administración y que todo el personal pueda volver a trabajar en condiciones equivalentes a las que tenía antes de la intervención. "Todo el mundo quiere entrar a laburar", aseguró Córdoba.
Diálogo con todos, incluso con el oficialismo
Lejos de cerrarse, la estrategia gremial también incluye la búsqueda de acuerdos políticos. Córdoba confirmó reuniones con representantes de La Libertad Avanza y señaló que la conducción nacional de ATE participa de las gestiones. "Hay que sentarse, hay que hablar, también hay que buscar el diálogo", afirmó.
El dirigente aclaró que esas conversaciones no significan aceptar la intervención, sino abrir canales que permitan terminarla. "Para recuperar el puerto hay que hablar con quien sea", expresó, y volvió a fijar como meta la restitución de la administración provincial.
Córdoba también respondió a cuestionamientos surgidos entre trabajadores portuarios sobre el accionar del sindicato. Sin entrar en la interna, afirmó que las diferencias no modifican la posición institucional de ATE frente a la ANPyN y reivindicó la participación histórica del gremio en la defensa de la gestión provincial.
Tres frentes y una condición
La estrategia para las próximas semanas quedará concentrada en tres frentes: negociación política, acciones judiciales y presión sindical. Córdoba sostuvo que ATE continuará buscando una salida, pero dejó en claro que la continuidad de la intervención puede derivar en nuevas medidas.
La condición planteada por el gremio es que el puerto vuelva a la órbita efectiva de la Provincia y que todos los trabajadores puedan recuperar sus funciones. Mientras tanto, la advertencia queda flotando en el aire: si no hay respuestas, el conflicto está a la vuelta de la esquina.