ATE Río Grande salió a despegarse de una reunión con libertarios que complica a Córdoba
En ATE Río Grande no ocultan el enojo: se enteraron de una reunión con libertarios y salieron a marcar la cancha. Mientras tanto, el nombre de Carlos Córdoba queda en el centro de la escena y las explicaciones, por ahora, brillan por su ausencia.
La difusión de un encuentro que habría reunido a dirigentes de La Libertad Avanza con referentes sindicales encendió las alarmas dentro de ATE Río Grande. La seccional local salió a marcar la cancha y a tomar distancia de la situación, en medio de versiones que ubican al representante de ATE, Carlos Córdoba, en esa mesa.
Según trascendió, la reunión se habría concretado el fin de semana pasado y habría contado con la presencia del senador Santiago Pauli, el diputado Miguel Rodríguez y distintos referentes gremiales. Entre ellos, siempre de acuerdo a lo que se comenta, habría estado Córdoba.
El desmarque de Margalot
Frente a la circulación de esa información, Carlos Margalot, en representación de ATE Río Grande, fue tajante: aclaró que la seccional tiene una postura tomada hace tiempo frente a La Libertad Avanza y que no comparte ningún tipo de negociación con ese espacio.
"Nos enteramos de esta reunión. Desconozco si el secretario general sabía de este encuentro, pero ATE Río Grande no negocia con libertarios, esa siempre fue la postura nuestra", disparó Margalot.
El dirigente no se quedó ahí y apuntó contra uno de los temas que, según se dijo, se habrían tratado en ese cónclave: la situación del puerto. Para Margalot, avanzar en una negociación sobre ese punto resulta "ilógico", sobre todo porque considera que la intervención es "totalmente ilegal".
El puerto, en el centro de la polémica
En esa misma línea, el referente de ATE Río Grande puso en duda los motivos de la intervención. Planteó que si el objetivo era usar fondos para garantizar el funcionamiento del puerto, esa situación no se estaría dando, y afirmó que los recursos "están en el Gobierno nacional".
El malestar en la seccional es evidente y el mensaje hacia adentro también. Margalot marcó distancia con Córdoba y sostuvo que, al tratarse de una estructura con autonomía, será él quien deba responder por su participación en el encuentro.
Por ahora, la reunión sigue envuelta en el terreno de las versiones: no hay confirmación oficial sobre lo que se habló ni sobre quiénes estuvieron sentados en esa mesa. Lo concreto es que el episodio ya generó un cortocircuito dentro del gremio y dejó al descubierto una interna que amenaza con seguir creciendo.