ATE se sentó con los interventores del puerto de Ushuaia y desató la polémica: "Si tenemos que juntarnos con el diablo, nos vamos a juntar"
El gremio se sentó con los interventores del puerto de Ushuaia y las críticas no tardaron en llegar. Carlos Córdoba respondió sin filtro y explicó por qué decidió abrir ese canal: "Si tenemos que juntarnos con el diablo, nos vamos a juntar".
El secretario general de ATE Provincial, Carlos Córdoba, defendió con firmeza la decisión del sindicato de reunirse con representantes vinculados a la intervención del puerto de Ushuaia, un encuentro que generó críticas y que el dirigente justificó como un intento por destrabar la situación de los trabajadores que quedaron sin sus puestos.
En diálogo con Rulo Quiroga, Córdoba no esquivó las acusaciones y respondió con una frase que resume su postura: "Como conductor, si se tiene que juntar con el diablo para darle solución a la gente, se va a juntar".
El sindicalista aclaró que la reunión, realizada durante el fin de semana, no tuvo como objetivo discutir cuestiones políticas ni intervenir en terrenos que le corresponden a la Justicia. Según explicó, el único fin fue buscar una vía que permita recuperar los puestos de trabajo y garantizar el pago de los salarios adeudados.
"La conducción no es quedarse calladito"
Córdoba cuestionó a quienes criticaron el encuentro y marcó diferencias con una supuesta pasividad: "La conducción no es quedarse calladito, tranquilo, total a mí no me corresponde, no me toca y entonces que se pudra lo demás".
El dirigente sostuvo que los trabajadores atraviesan meses de incertidumbre y que el malestar se profundiza a medida que pasa el tiempo sin una solución definitiva. En ese marco, remarcó la urgencia de encontrar respuestas: "Nosotros necesitamos sí o sí buscar. Hemos estado nueve meses esperando a la Justicia y nueve meses esperando".
Según su visión, el sindicato no puede limitarse a aguardar una resolución judicial o política mientras los trabajadores siguen sin certezas sobre su futuro laboral. Por eso, insistió, la apertura de canales de diálogo con todos los sectores que puedan aportar a una solución es una obligación de la conducción gremial.