Aterrada y con miedo de volver al hospital: la víctima del ataque con cúter en Comodoro rompió el silencio
No la frenó ni la denuncia ni la audiencia: después de que la acusada saliera en libertad, a la familia le llegaron mensajes que volvieron a sembrar el miedo. Ahora piden que se revisen las cámaras del hospital.
Camila González, la joven atacada con un cúter en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, está aterrada y no quiere salir de su casa. Su madre, Carmen Nieto, aseguró que las amenazas continuaron incluso después de la audiencia en la que la acusada, Marina Soledad Uribe, recuperó la libertad con una prohibición de acercamiento y contacto por 90 días.
“Sí, por el momento mi hija está aterrada, no quiere salir, no quiere ni siquiera ir al hospital a hacerse curación”, reconoció Nieto a ADNSUR.
El ataque y la imputación
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía durante la audiencia del 30 de agosto, Uribe habría estado dentro del establecimiento sanitario cuando vio a González. De acuerdo con la acusación, le dijo: “Mirá quién está acá” y luego presuntamente la atacó con un cúter, provocándole una lesión en la cara.
La Fiscalía imputó a Uribe por lesiones leves en concurso real con amenazas. El juez dispuso una prohibición de acercamiento de 200 metros respecto de González y su pareja durante 90 días y estableció además que la acusada no podrá comunicarse con ellos a través de redes sociales. Tras esa resolución, recuperó la libertad.
Las amenazas después de la audiencia
Carmen Nieto sostuvo que las amenazas no comenzaron con el ataque y que, según su denuncia, habrían continuado después de la audiencia en la que se resolvió la libertad de Uribe.
La mujer relató que el domingo 30 de agosto por la noche debieron presentarse nuevamente en una comisaría luego de recibir mensajes que atribuyó a la acusada. Según su relato, el contenido de esas comunicaciones volvió a generar temor entre sus familiares.
“Las palabras claves de esta persona fueron que esto fue un aviso no más, que viene lo peor”, señaló sobre la amenaza recibida.
La madre de la víctima también cuestionó el avance de algunas medidas que considera necesarias para esclarecer el ataque. En particular, planteó dudas sobre el relevamiento de las cámaras de seguridad del Hospital Regional y aseguró que su hija no recibió asistencia psicológica después de la agresión. “No sé si vieron las cámaras del hospital, no hubo asistencia psicológica hacia mi hija, nada”, reclamó.
Nieto afirmó además que había aportado los datos de personas que presenciaron el ataque y que podrían declarar en la causa. Según sostuvo, esos testigos todavía no habrían sido convocados.
El conflicto previo
La madre de González explicó que sus hijas no tenían una relación conflictiva previa con Uribe y aclaró que tampoco existe un vínculo familiar entre ellas. Según su versión, el enfrentamiento habría comenzado a partir de una situación vinculada con la pareja de la imputada.
“Mis hijas no tienen ningún conflicto con ella. En primer lugar, para que la gente se quede tranquila, no son familia. Esta chica no tienen ningún parentesco”, aseguró.
Nieto sostuvo que sus hijas son amigas de integrantes de la familia del hombre y que el conflicto habría comenzado después de una cena familiar en la que aparecieron en una fotografía.
Por su parte, Romina Dieu, cuñada de Uribe, también habló sobre el caso y expresó su preocupación por la situación. La mujer cuestionó la decisión judicial que permitió que la imputada continuara el proceso en libertad.
“Queremos pedir justicia porque no entendemos cómo puede ser que un juez deje libre a una persona así”, dijo.
Dieu aseguró además que integrantes de su familia recibieron amenazas y manifestó que tienen temor de circular por la ciudad. También realizó acusaciones contra su hermano, pareja de Uribe, a quien señaló por presuntas amenazas hacia otros familiares.
“Son los dos los mismos y yo creo que para los dos tienen que pedir lo mismo, o que estén internados en salud mental o presos, porque esto así es una asesina suelta. Tenemos una asesina suelta en la ciudad”, señaló Romina.
La cuñada de la imputada también se refirió a la agresión contra González y sostuvo que el ataque fue intencional y ocurrió mientras la joven tenía a su hija en brazos.
“La atacaron. La vino directamente a matar. Toda la gente vio. Hay muchos testigos que vino directamente a matarla por atrás mientras mi prima estaba con su bebé en brazo”, afirmó.
La causa continúa bajo investigación del Ministerio Público Fiscal. Uribe permanece en libertad y debe cumplir durante 90 días la prohibición de acercamiento y contacto establecida por la Justicia. El incumplimiento de esas medidas podría derivar en una nueva causa por desobediencia judicial.