Atético Tucumán se hunde en Barracas: otra derrota que enciende las alarmas en el Decano
Ilusión fugaz en Buenos Aires: Atlético Tucumán igualó el partido contra Barracas Central, pero todo se derrumbó en apenas un minuto. Con dos expulsiones finales y una imagen de fragilidad total, ¿la racha negativa del Decano ya no tiene freno?
La era Falcioni en Atlético Tucumán no logra despegar. El equipo cayó por 2 a 1 ante Barracas Central en condición de visitante, sumando un nuevo traspié que profundiza una racha negativa y acerca al Decano a la zona del descenso. Con nueve hombres al final, la imagen fue de total fragilidad.
El partido, disputado este lunes en el estadio de Barracas Central, mostró desde el inicio las debilidades tucumanas. En el primer tiempo, Gonzalo Maroni se convirtió en el verdugo al abrir el marcador para el local, capitalizando un error defensivo y dejando en evidencia la falta de solidez en el fondo.
Atético intentó una reacción en el complemento. Tras una jugada desafortunada de un defensor rival, la pelota terminó en su propia red, otorgándole al equipo tucumano el empate transitorio. Sin embargo, la alegría duró un suspiro.
¿Un minuto de ilusión?
Apenas sesenta segundos después del gol en contra, Lucas Gamba aprovechó una desconcentración total de la defensa visitante para devolver la ventaja a Barracas Central. Este gol, que terminó siendo el definitivo, sintetizó la principal carencia del equipo: la incapacidad para mantenerse sólido y concentrado en los momentos críticos del partido.
El encuentro dejó al descubierto problemas estructurales que van más allá del resultado puntual. La falta de una puntería ofensiva clara, las dificultades para manejar la posesión del balón bajo presión y los constantes vacíos en el sector defensivo son un patrón que se repite partido tras partido.
El final en rojo y la cuenta regresiva
La noche empeoró para los dirigidos por Julio César Falcioni en los minutos finales. Las expulsiones consecutivas de Lautaro Godoy y Kevin Ortiz dejaron al Decano con solo nueve jugadores en el campo, dibujando una postal de descontrol y desesperación que preocupa a fondo en el entorno del club.
Esta nueva derrota como visitante no hace más que alimentar la inquietud entre los hinchas y dentro de la institución. La pobre cosecha de puntos en la temporada comienza a reflejarse de manera peligrosa en el promedio que define el descenso, colocando al equipo en una situación de alto riesgo.
El desafío para Falcioni es monumental. No solo debe encontrar la fórmula para modificar el rendimiento colectivo, sino que también necesita imprimir una actitud y una consistencia que le permitan al equipo sumar fuera del Monumental José Fierro. El tiempo se acorta y los próximos resultados serán determinantes para saber si Atlético Tucumán puede revertir esta peligrosa tendencia o si continuará su espiral negativa.