Atropellaron a una jubilada en Zapala y la Justicia ordenó pagarle una fortuna
Una jubilada fue atropellada en Zapala y la Justicia le dio la razón. ¿Cuánto le pagarán y qué pruebas fueron claves para el fallo?
Una mujer de 80 años que fue atropellada en el barrio 25 de Mayo de Zapala recibirá una indemnización millonaria. La Justicia de Neuquén ordenó a una aseguradora pagar 47,5 millones de pesos por las graves lesiones que sufrió la víctima, que quedó con una incapacidad psicofísica superior al 57%.
¿Cómo ocurrió el siniestro?
El hecho se registró cuando una conductora salió marcha atrás con su Volkswagen Gol desde una vivienda y embistió a la mujer, que caminaba por el sector. El impacto le provocó una fractura del fémur proximal y otra del peroné izquierdo, lesiones que requirieron internación, cirugía y una larga recuperación.
Durante el proceso, las demandadas intentaron desligarse del hecho: sostuvieron que la mujer se cayó sola. Sin embargo, el juez civil Marcos Recupero consideró probada la participación del vehículo y condenó tanto a la conductora como a la empresa aseguradora.
La prueba que confirmó el atropello
La pericia accidentológica fue clave. Determinó que el Gol circulaba en reversa y que la conductora no advirtió la presencia de la peatona. Además, se detectó un raspón en la parte inferior derecha del paragolpes trasero, que coincidía con el impacto.
En la denuncia ante la aseguradora, la propia conductora reconoció: “marcha atrás no vi a una persona de sexo femenino que iba por detrás del vehículo”. Esa frase, sumada a la marca en el paragolpes y a los informes policiales, fue determinante para el fallo.
La sentencia también remarcó que la víctima circulaba por un sector habilitado para peatones, mientras que el auto había ingresado a un espacio no autorizado para vehículos, según datos de la Municipalidad de Zapala. Por eso, no se encontró ninguna conducta de la mujer que pudiera reducir la responsabilidad de la conductora.
Secuelas que cambiaron su vida
Tras el accidente, la jubilada permaneció internada y fue operada. Durante cuatro meses solo pudo movilizarse en silla de ruedas, lo que afectó profundamente su autonomía y su rutina diaria.
El perito médico estableció una incapacidad física del 46,43%. Pero el daño no fue solo corporal: la pericia psicológica detectó síntomas depresivos, angustia, temor a circular sola y retraimiento social, atribuibles directamente al hecho. Allí se fijó una incapacidad psíquica del 20%.
Al combinar ambas secuelas, la Justicia determinó una incapacidad psicofísica total del 57,15%. La aseguradora no apeló la resolución y ofreció una suma superior para cerrar el conflicto, por lo que la mujer finalmente será indemnizada.