Auditaron cuatro comedores de Paraná y revisaron hasta el último insumo: qué encontraron
¿Qué encontraron los auditores cuando entraron a los comedores de Paraná? El Tribunal de Cuentas revisó las heladeras, los insumos y hasta las rendiciones de más de $265 millones del plan contra el hambre. El detalle que todavía nadie confirmó.
El Tribunal de Cuentas de Entre Ríos (TCER) puso la lupa sobre los fondos del Plan Nacional Argentina contra el Hambre que llegan a dos organizaciones sociales de Paraná. Los equipos técnicos no se quedaron con los papeles: se trasladaron a los barrios y revisaron los comedores en persona.
Las actuaciones alcanzan a dos entidades comunitarias que administran un monto total asignado de $628.186.294. La fiscalización busca evaluar el desempeño, la legalidad y el destino efectivo de esos recursos, destinados a la contención social y alimentaria en sectores vulnerables de la provincia.
La plata que llegó y los lugares que visitaron
Según informó el organismo provincial, los auditores se presentaron en cuatro comedores para controlar transferencias realizadas entre agosto y octubre de 2025 por $265.247.232. El foco estuvo puesto en dos convenios firmados en el marco del plan nacional, articulado con el Ministerio de Capital Humano de la Nación.
El primero es el Convenio 641/2025, correspondiente al Comedor Comunitario Malvinas Argentinas, con un monto asignado de $262.193.369. El segundo es el Convenio 874/2025, del Centro Comunitario Los Conejitos, por $365.992.925. Esta entidad tiene a su cargo la atención alimentaria en los comedores "Nietito Fuerte", "Los Conejitos" y "Barrio San Martín".
Qué miran los auditores cuando entran a un comedor
El relevamiento combinó la revisión contable con la verificación directa del servicio. Los técnicos analizaron la normativa vigente y su cumplimiento, revisaron la recepción e inversión de los fondos transferidos, los saldos y las rendiciones de cuentas, y mantuvieron entrevistas con las autoridades y responsables de cada establecimiento.
Además, en los cuatro comedores examinaron las condiciones edilicias, el equipamiento, el almacenamiento de insumos y la prestación efectiva del servicio alimentario. Es decir, no solo se controló el dinero: también se verificó qué se cocina y cómo se atiende a los vecinos.
Una red de control con técnicos locales
Estas acciones se enmarcan en la Red Federal de Control Público, un entramado que integra a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), las Unidades de Auditoría Interna (UAI) de los ministerios nacionales y los órganos de control externo provinciales. El Tribunal de Cuentas entrerriano forma parte de esta red desde sus inicios, en 2002.
Desde el organismo destacan que la fortaleza del sistema radica en que las auditorías las ejecutan técnicos locales, conocedores de la realidad del territorio, lo que garantiza un control riguroso e independiente sobre las políticas públicas nacionales que se aplican en suelo entrerriano.
La auditoría no implica por sí sola una irregularidad: se trata de un procedimiento de control para verificar que los fondos públicos lleguen efectivamente a los comedores y se usen como corresponde. Los resultados del relevamiento aún no fueron dados a conocer.