Aumento de casos de VSR: la advertencia de una infectóloga que preocupa a padres de bebés
El VSR sigue en aumento y los casos podrían durar hasta septiembre. ¿Cuáles son las señales de alarma que los padres deben conocer? La palabra de una experta.
La doctora Analía de Cristófano, jefa de la Sección de Infectología Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires, confirmó que el virus sincicial respiratorio (VSR) está en pleno ascenso y que la circulación podría extenderse hasta septiembre. La especialista dialogó con Elonce y detalló las señales de alarma que los padres deben vigilar, las formas de prevención y el impacto de la vacunación.
El VSR afecta principalmente a los menores de un año y es una de las principales causas de bronquiolitis e internaciones respiratorias en los meses de frío. “Es un virus que afecta a las vías respiratorias y, sobre todo, a las personas menores de un año. Habitualmente produce bronquiolitis”, explicó la infectóloga.
¿Cuáles son las señales de alarma?
La infección puede comenzar con síntomas similares a los de otros cuadros respiratorios, como tos y mocos. Sin embargo, el cuadro se complica cuando el virus compromete las vías respiratorias bajas. En ese caso, la dificultad para respirar se convierte en el signo más importante a observar.
“Uno empieza a ver que los niños pueden tener dificultad para respirar y eso se evidencia con un aumento de la frecuencia respiratoria y con un esfuerzo que hacen los chicos”, detalló De Cristófano. Ese esfuerzo puede notarse a simple vista: “Lo podemos ver en la panza y en las costillas, porque vemos que se hunden. Les cuesta largar el aire y respirar”.
La fiebre también puede aparecer, especialmente en los más pequeños, pero la especialista insistió en que la dificultad respiratoria es una pauta de alarma fundamental para consultar al médico.
¿Qué pasa con la circulación del virus?
Consultada sobre la situación actual, la especialista confirmó que el VSR está en su período estacional. “El virus empieza a aumentar alrededor de abril y la temporada se extiende hasta septiembre. Es muy estacional porque generalmente se da, sobre todo, en invierno y el pico suele ser bien invernal”, explicó.
“Ahora estamos en aumento de casos y van a continuar. Siempre conocemos el pico una vez que pasa, pero sabemos que está en aumento y que los casos duran hasta septiembre”, sostuvo.
De Cristófano también aclaró que el frío no enferma por sí mismo, sino que favorece la transmisión viral. “No es que el frío enferma, sino que hay una transmisión de virus. Hace que seamos más propensos a enfermarnos de estos cuadros respiratorios”, afirmó.
Prevención: vacunas y anticuerpos
La infectóloga destacó que el paradigma cambió en los últimos años. “Cambió el paradigma porque era una enfermedad para la que no teníamos ninguna forma de prevención y hoy existen formas”, subrayó.
Una de las estrategias es la vacunación durante el embarazo. “Hay una vacuna para las embarazadas. Esa vacuna le transmite anticuerpos al bebé y previenen la enfermedad durante los primeros seis meses”, explicó. La aplicación se programa según la temporada de circulación viral para que la protección coincida con el período de mayor riesgo.
También mencionó el nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que se utiliza como prevención. “Cuando nos dan una vacuna, nuestro cuerpo hace esos anticuerpos; en este caso, los anticuerpos ya están formados”, detalló. Actualmente, tiene cobertura nacional para pacientes con factores de riesgo graves y puede administrarse a niños sanos en ciertos casos, aunque sin cobertura generalizada.
Medidas cotidianas para proteger a los bebés
Más allá de las herramientas farmacológicas, la especialista insistió en los cuidados diarios. El VSR se transmite por secreciones respiratorias y contacto, lo que representa un desafío en guarderías y familias con varios niños.
“En los bebés muy pequeños tenemos que tener muy en cuenta que las infecciones pueden ser muy graves. Entonces hay que cuidar mucho el entorno y, si alguien está enfermo, tratar de que no se acerque a ese bebé”, recomendó.
Puso un ejemplo concreto: “Si tenemos una reunión familiar y hay alguien enfermo, o no va el enfermo o no vamos nosotros con el bebé chiquitito, sobre todo si ese bebé es menor de seis meses; menor de tres meses, todavía peor”.
También aconsejó evitar lugares cerrados y concurridos con bebés pequeños, y recordar los hábitos de la pandemia. “Tenemos que recordar un poco lo que hacíamos en pandemia. Esas son las recomendaciones de prevención de transmisión de virus que quizás en pandemia hacíamos todos. Hoy tenemos que pensar en eso para estos niños tan pequeños”, afirmó.
La vacuna redujo los cuadros graves pero no las internaciones
De Cristófano señaló que, desde la aplicación masiva de la vacuna, bajaron los cuadros graves. “Con la aplicación de la vacuna, que se aplica a nivel nacional y masivamente, vemos que bajaron un poco los cuadros graves”, dijo. Sin embargo, aclaró: “No bajó la cantidad de chicos que se internan y se enferman, al menos esta es la experiencia que nosotros tenemos en el hospital”.
El VSR sigue siendo un virus prevalente y puede complicarse, especialmente en niños con factores de riesgo. “Los pacientes que tienen algún factor de riesgo, enfermedades cardíacas o pulmonares, tienen cuadros mucho más severos”, explicó.
Un dato que preocupa
La especialista aportó una cifra contundente: “El 5% de todos los niños afiliados al plan de salud menores de un año se interna por año por un virus sincicial respiratorio”. Comparó con estadísticas de otros países: “Si uno ve estadísticas a nivel de países, a veces hablan de un 2% o un 3%, y acá vemos un 5%, que es un montón”.
Ese porcentaje corresponde específicamente a bronquiolitis por VSR. “Es una enfermedad muy prevalente en este grupo de edad”, enfatizó.
Estrategia combinada para reducir internaciones
En su hospital, comenzaron a combinar la vacuna a la embarazada con el anticuerpo monoclonal en los niños cuyas madres no la recibieron o la recibieron hace mucho tiempo. “Lo hacemos con la intención de que esos niños logren no internarse, porque vimos que con la vacuna se redujeron los casos graves, pero no se redujo la cantidad de internados”, explicó.
Para la especialista, estas herramientas cambiaron las posibilidades de prevención frente a una enfermedad que sigue teniendo un fuerte impacto en los primeros meses de vida.