Avanzaron en la Copa Argentina, pero un problema clave sigue sin resolverse en el equipo
Lograron avanzar en la Copa Argentina, pero detrás del triunfo por penales se esconde un problema que podría costarles caro en la lucha por el ascenso. ¿Podrá el equipo solucionarlo a tiempo?
San Martín de Tucumán logró clasificar a los 16avos de final de la Copa Argentina tras vencer por penales en Córdoba, pero la victoria no ocultó una preocupante realidad: el equipo sigue mostrando graves dificultades para generar peligro y convertir sus oportunidades en gol. A pesar de la rotación completa del plantel ordenada por el entrenador Andrés Yllana, el déficit ofensivo que arrastra el “Santo” se mantuvo intacto durante los 90 minutos del partido.
El director técnico decidió no repetir ningún nombre respecto al equipo que había empatado frente a Chacarita, realizando 11 cambios en total. Sin embargo, la propuesta táctica de recuperar la pelota en la mitad de la cancha y atacar rápido a Estudiantes de Río Cuarto no logró traducirse en peligro concreto cerca del arco rival.
¿Qué falló en el ataque?
El equipo se desdibujó cada vez que cruzó la línea de tres cuartos de cancha, mostrando dificultades para romper líneas defensivas y darle precisión a sus jugadas. La falta de juego asociado, peso en el área y claridad en los últimos metros volvió a ser evidente, incluso con una formación completamente distinta a la habitual.
El principal problema apareció en la toma de decisiones ofensivas. Cada avance que insinuó peligro terminó diluyéndose por pases mal dados, centros sin destino o resoluciones tardías. Esta falta de agresividad y claridad explica buena parte de las dificultades que San Martín sigue mostrando para lastimar a sus rivales.
El lado positivo: la solidez defensiva
Más allá de los problemas en ataque, el aspecto defensivo volvió a dejar señales positivas. A pesar de los 11 cambios, el equipo no sufrió demasiado cerca de su arco, mostrándose ordenado y con un bloque sólido que impidió a Estudiantes de Río Cuarto sentirse cómodo durante buena parte del encuentro.
Sin embargo, para un equipo que apunta al ascenso a la Liga Profesional, sostener el equilibrio defensivo apenas alcanza como base. El verdadero salto de calidad está en la capacidad para dañar al rival, una materia en la que San Martín todavía no logra dar respuestas convincentes.
¿Qué necesita Yllana para mejorar?
El encuentro en Córdoba dejó en evidencia la necesidad urgente de que el entrenador encuentre sociedades y circuitos de juego en ofensiva. Actualmente, el equipo sigue dependiendo demasiado de acciones aisladas, pelota parada o aciertos individuales, una fórmula que resulta insuficiente para sostener aspiraciones grandes en la Primera Nacional.
La clasificación a los 16avos de final representa un alivio económico y anímico en medio de la exigencia del torneo, pero el objetivo central en Bolívar y Pellegrini sigue siendo el ascenso. Para pelear de verdad por el regreso a la Liga Profesional, el equipo deberá mejorar su producción ofensiva y empezar a convertir en goles las intenciones que por ahora quedan a mitad de camino.
Andrés Yllana ganó tiempo con el pase de ronda en la Copa Argentina, pero también sumó nuevas señales de alarma. San Martín de Tucumán sigue en competencia, aunque el análisis del partido deja una certeza contundente: la eficacia en ataque ya no puede seguir esperando si quieren cumplir con sus objetivos de temporada.