Avellaneda recordó la Noche de los Lápices con un mensaje que incomodó a más de uno
¿Qué dijo la intendenta de Avellaneda en el acto por los 50 años de la Noche de los Lápices que todavía resuena en el conurbano? La frase que eligió para marcar distancia con la política tradicional.
La intendenta de Avellaneda, Magdalena Sierra, encabezó el conversatorio “¿Cómo recordar la Noche de los Lápices?” por el 50º aniversario del secuestro y la desaparición sistemática de estudiantes secundarios en La Plata, en un acto que dejó definiciones políticas fuertes.
El encuentro fue organizado por la Secretaría de Derechos Humanos local y se desarrolló en el Espacio de la Memoria y Promoción de los DD.HH., el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) «El Infierno».
Quiénes acompañaron a la intendenta
De la actividad participaron Sandra Raggio, directora General de la Comisión Provincial por la Memoria y autora del libro “Memorias de La Noche de los Lápices. Tensiones, variaciones y conflictos en los modos de narrar el pasado reciente”; el secretario de DD.HH. de Avellaneda, Claudio Yacoy; el subsecretario Jorge García; y la directora general de DD.HH., Ximena Yacoy.
También estuvo presente Norma Sandoval, sobreviviente del ex Infierno, junto a docentes de todos los niveles y estudiantes.
Antes de las alocuciones, los presentes inauguraron un mural de mosaico de Julio López, realizado por el Colectivo Viruta.
“No me interesa camuflarme”
Sierra fue directa al plantear el sentido de la jornada: “Nuestra lucha no es por recordar el pasado y dejarlo como un hecho histórico, tenemos que traerlo a las acciones diarias de todos los días”. En ese marco destacó la importancia del Espacio de la Memoria, que según indicó recibe entre dos y tres visitas diarias.
“Hoy más que nunca hay que hablar de política, poner blanco sobre negro. No me interesa camuflarme en una postura de decir ‘soy eficiente’, no. Soy una militante del campo nacional y popular que lucha por un país más justo”, afirmó la jefa comunal.
Y agregó: “Nosotros estamos unidos a todos los compañeros que han perdido la vida en la lucha por un país justo y libre”.
Al cumplirse 50 años de la Noche de los Lápices, Sierra pidió “no simplificar: no fue sólo por el boleto. Eran chicos con una conciencia clara y política: querían un país justo, como queremos nosotros”.
Memoria, territorio y una comparación incómoda
Sandra Raggio valoró “el compromiso y la seriedad en el trabajo en Avellaneda” y subrayó que “lo más importante de las políticas de memoria es el territorio”. Además, trazó un paralelismo entre “las políticas de la actualidad con las políticas de la dictadura”.
La directora de la Comisión Provincial por la Memoria brindó luego una charla sobre la construcción de los pibes de la Noche de los Lápices como “buenas víctimas” y la despolitización que ese relato genera.
El cuadernillo sobre los ejecutores
Por su parte, Claudio Yacoy se refirió a Horacio Castillo (ya fallecido), ex dueño del Colegio San Diego de Wilde y señalado como uno de los responsables del secuestro, tortura y otros delitos contra los estudiantes de la Noche de los Lápices.
En ese sentido, la Secretaría de DD.HH. local presentó “Castillo de Sangre. A 50 años de la Noche de los Lápices”, un cuadernillo que indaga sobre los ejecutores materiales detrás del horror. El material aborda la investigación y juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por Castillo en los centros clandestinos de detención y su impunidad en el ámbito educativo.