Avisó que estaba embarazada tras el despido y la empresa no retrocedió: la Justicia la indemnizará
¿Pensaban que podían despedirla sin consecuencias? La Justicia falló a favor de una empleada embarazada y el fallo sienta precedente.
Una empleada de una clínica neuquina fue despedida tras 12 años de trabajo, pero cuando comunicó que cursaba un embarazo de seis semanas, la firma mantuvo su decisión. Ahora, la Cámara de Apelaciones confirmó que esa conducta fue discriminatoria y ordenó una indemnización.
El caso ocurrió en Neuquén, donde la trabajadora, que se sometía a un tratamiento de fertilización asistida, recibió la notificación de su desvinculación. En ese momento, informó a sus superiores que estaba embarazada, pero la empresa no dio marcha atrás. La Justicia entendió que, al conocer la gestación, la firma debió rever su postura.
¿Qué dijo la Cámara de Apelaciones?
Los jueces Patricia Clerici y Pablo Furlotti, de la Sala II, analizaron el expediente y marcaron un punto de inflexión: la decisión inicial de despedir no fue discriminatoria porque la empresa ignoraba el embarazo. Sin embargo, al ser notificada de la situación y aún así sostener la ruptura, la medida se volvió ilícita.
“Si bien la decisión de despedir no fue discriminatoria, continuar con la ruptura de la relación laboral después de conocer la gestación se tornó ilícita”, sostuvieron los magistrados en su fallo.
Un tratamiento de fertilidad que la empresa conocía
La trabajadora había iniciado un tratamiento de reproducción asistida, lo que implicaba estudios médicos, procedimientos y períodos de reposo. Se acreditó que presentó certificados para justificar ausencias y llegadas tarde vinculadas a esa técnica.
La jueza de primera instancia, Sheila Lischinsky, ya había considerado que el despido era discriminatorio, remarcando que la empresa conocía el tratamiento y que, pese a ello, mantuvo la desvinculación tras enterarse del embarazo.
Los argumentos de la empresa
La firma apeló el fallo, argumentando que la empleada nunca comunicó formalmente su estado antes del despido y que someterse a un tratamiento de fertilidad no implica necesariamente estar embarazada. También señaló que la desvinculación formó parte de una reestructuración que afectó a otros ocho empleados.
La Cámara coincidió parcialmente con esos planteos, reconociendo que no se podía afirmar que el despido inicial fuera por el embarazo. No obstante, remarcó que la empresa debió reconsiderar la situación particular de la trabajadora una vez que conoció la gestación.
Impacto en la salud y el salario
El tribunal también evaluó que el cese del vínculo dejó a la mujer sin salario y afectó su cobertura de salud en pleno embarazo. Por eso, confirmó que el despido, tal como se ejecutó, constituyó una forma de discriminación vinculada a su condición de mujer gestante.
La empresa presentó un recurso de nulidad extraordinario, que aún no fue resuelto.