Ayudó a un pasajero en un colectivo y terminó siendo víctima de un abuso
Una joven quiso ayudar a un pasajero en silla de ruedas en un colectivo de la Red Tulum y terminó siendo víctima de un abuso. ¿Qué pasó después?
Una joven de unos 20 años vivió un momento de terror en el transporte público de San Juan. Su intención era ayudar a un pasajero con discapacidad que viajaba en silla de ruedas, pero ese gesto solidario terminó en una denuncia por abuso sexual simple. El hecho ocurrió el sábado 25 de julio, cerca de las 16:40, en un colectivo de la línea A de la Red Tulum.
La víctima notó que el hombre, de 53 años, tenía dificultades para mantenerse estable debido al movimiento del vehículo y se ofreció a asistirlo. Fue en ese contexto que sintió un tocamiento indebido en sus glúteos por parte de la persona a la que acababa de ayudar.
La situación se destapó rápidamente cuando otra pasajera advirtió lo ocurrido y respaldó la versión de la joven, quien quedó en estado de shock. Inmediatamente alertaron al chofer, que intentó frenar la marcha, pero el imputado logró descender del colectivo utilizando la rampa trasera con ayuda de terceros.
¿Quién es el acusado?
El hombre, que se desempeña como cuidacoches en las inmediaciones del casino sobre la calle General Acha, fue detenido en su domicilio del barrio La Estación y permaneció allí hasta la audiencia formal. El juez interviniente dispuso un plazo de cinco meses para la investigación y dictó su libertad bajo estrictas medidas de restricción.
La fiscalía presentó sólidos elementos probatorios que respaldan la acusación, entre ellos la consistencia del relato de la víctima, un informe psicológico que confirmó una afectación emocional compatible y los testimonios de varios testigos presenciales, incluido el conductor del colectivo.
Además, se incorporó la planilla prontuarial del acusado, que reveló que en 2023 ya había recibido una condena condicional por un delito de la misma naturaleza, además de otros antecedentes judiciales previos.
Las restricciones impuestas
Al concluir la audiencia, el magistrado resolvió otorgarle la libertad al imputado, pero le impuso severas reglas de conducta. Entre las restricciones figuran la prohibición absoluta de acercamiento o contacto con la denunciante, la prohibición de salir de la provincia sin autorización y la obligación de presentarse periódicamente en la sede policial correspondiente.
Mientras tanto, continúan las medidas probatorias para definir la elevación de la causa a juicio. El caso, que estremeció a los usuarios del transporte público de San Juan, deja en evidencia la vulnerabilidad de quienes viajan en colectivo y la necesidad de estar atentos ante cualquier situación sospechosa.