Bajó 26 kilos sin dieta: la frase que cambió su forma de comer para siempre

Lucía probó todas las dietas habidas y por haber, pero el cambio llegó recién cuando empezó a mirar lo que hacía con sus emociones. Bajó 26 kilos y hoy sostiene el resultado, aunque el dato que más sorprende es qué pasó con su cabeza.

· 4 min de lectura
Bajó 26 kilos sin dieta: la frase que cambió su forma de comer para siempre
Bajó 26 kilos sin dieta: la frase que cambió su forma de comer para siempre

Lucía pasó años empezando planes que abandonaba a los pocos días. Hoy sostiene un descenso de 26 kilos desde hace nueve meses y asegura que el cambio no pasó por la comida, sino por lo que hacía con sus emociones.

En diálogo con Elonce, la paciente del espacio Cambios que Cambian repasó su recorrido junto a Patricia Muslera, psicóloga y directora del equipo terapéutico que combina nutrición, psicología y acompañamiento grupal.

“Yo era una persona que todos los lunes quería arrancar una dieta. Probé todas las que se te ocurran hasta que conocí el tratamiento”, recordó Lucía sobre sus intentos previos.

Muslera explicó que ese perfil es el más habitual entre quienes llegan al consultorio: personas que ya probaron de todo y dudan de poder sostener un proceso. “El paciente que recibimos es un paciente que cree que no puede, que ha intentado un montón de veces. La propuesta es distinta, con acompañamiento”, señaló.

Un tratamiento, no una dieta

La profesional marcó la diferencia central de la propuesta. “Lo que ofrece Cambios es un tratamiento, no es una dieta”, sintetizó, y detalló que el abordaje arranca con un plan alimentario a cargo de nutricionistas y sigue con un trabajo sobre el vínculo de cada persona con la comida.

Según contó, muchos pacientes llegan con condiciones asociadas al sobrepeso o la obesidad, como colesterol elevado, hipertensión, diabetes y apnea del sueño.

Una de las dificultades más repetidas al inicio es la organización: la falta de tiempo para planificar las comidas. Por eso el tratamiento apunta a ordenar las cuatro comidas diarias y a correr la alimentación del centro de la vida. “Nosotros decimos: vamos a poner la comida en el centro del plato y no en el centro de la vida”, expresó Muslera.

“Estaba triste y comía; enojada, comía”

El cambio más profundo que relató Lucía no tuvo que ver con la balanza. Antes, la comida aparecía como respuesta automática a cualquier emoción. “Antes estaba triste y comía; enojada, comía. Ahora lo gestiono de otra manera. No me como las emociones o lo que me pasa. Si tengo un problema con alguien, voy y lo hablo”, contó.

También recordó cuánto le pesaba la mirada ajena: durante mucho tiempo se acomodaba de determinada manera frente a la cámara antes de sacarse una foto.

Con el correr del proceso llegaron otros cambios. “Yo no corría una cuadra y ahora corro, hago ejercicio. Más allá del peso, gané un montón de cosas: autoestima, más seguridad en mí misma, estoy más tranquila y duermo mejor”, afirmó.

Hoy, en la etapa de mantenimiento, el foco está puesto en sostener los hábitos incorporados y seguir trabajando lo emocional. “Bajé 26 kilos y hace nueve meses que lo estoy sosteniendo. Nunca había sostenido un peso durante tanto tiempo”, destacó.

El grupo, la clave para no volver atrás

Muslera explicó que el tratamiento tiene dos etapas: primero el descenso de peso, con un abordaje conductual y grupal; después, cuando el equipo determina que la persona alcanzó un peso saludable, comienza el mantenimiento.

“Lo que falta muchas veces es sostener, darle continuidad. En mantenimiento empezamos a trabajar cómo sostener este logro y darle continuidad a los hábitos”, detalló.

Para Lucía, el grupo fue justamente lo que marcó la diferencia con sus intentos anteriores. “El trabajo grupal es lo que me ayuda a sostenerlo. Todos estamos en la misma, nos vamos ayudando y apoyando”, subrayó.

Y agregó: “Muchas veces la gente no te entiende y ahí todos te entienden, te ayudan y quieren que te salga bien”.

Atención presencial y virtual

Cambios que Cambian tiene su sede en Concordia y también realiza controles periódicos en Paraná, en el Instituto Mitre. Además, ofrece una modalidad virtual que le permite trabajar con pacientes de distintas provincias.

La propuesta, según resumió Muslera, no apunta solo a bajar de peso: busca construir herramientas para sostener los cambios y una nueva relación con la alimentación.

Más para leer

El Salón de Fotografía de Entre Ríos ya tiene ganadores: los nombres que sorprendieron al jurado
Sociedad
El Jardín Lucecitas abrió la inscripción 2027: hay un dato sobre las vacantes que conviene saber antes de ir
Sociedad
Lanzan una serie de charlas para que los municipales sepan cómo actuar ante una crisis de salud mental
Sociedad
Un tocamiento en el recreo terminó con cuatro alumnos fuera del CAE: qué resolvió la escuela
Sociedad
Abren las puertas de su casa para criar a un bebé que no es suyo: "Somos profesionales del amor"
Sociedad
El paro docente no frenó las aulas: el número que sorprendió a Educación
Sociedad