Bajó la espuma: de 14 cervecerías artesanales en las Villas, solo quedan 7

Hubo un tiempo en que las cervecerías artesanales brotaban en cada esquina de Villa María y Villa Nueva. Un productor invirtió, apostó y creyó que la fiesta no iba a terminar. Pero llegó el invierno, las ventas se derrumbaron y las cuentas no cerraron. Hoy, de las 14 que había, solo la mitad sigue en pie. ¿Qué fue lo que los quebró?

· 6 min de lectura
Bajó la espuma: de 14 cervecerías artesanales en las Villas, solo quedan 7
Bajó la espuma: de 14 cervecerías artesanales en las Villas, solo quedan 7

La cerveza artesanal vivió su época dorada entre 2014 y 2018. En ese lapso, Villa María y Villa Nueva vieron multiplicarse los patios cerveceros, las fábricas caseras y una camada de jóvenes productores que aprendieron a hablar de pintas, apas, ipas y stout. Se creó incluso una Cámara de Cerveceros y los municipios les hicieron lugar. Hoy, ese mapa se redujo a la mitad: de las 14 cervecerías que llegaron a florecer en ambas ciudades, quedan siete.

Un cierre que duele

Los que quedaron en el camino hablan de frustración. No pudieron sostener el volumen de ventas, la caída del consumo les comió el terreno y la estructura de costos terminó de ahogarlos. Un cervecero que bajó la persiana en diciembre de 2025 lo graficó con una frase: "En un país que por cualquier cosa se hace un asado, no se come asado; lo mismo sucedió con nosotros".

Los que siguen en pie esperan que la temporada de verano repunte. Aunque el verano ya arrancó, el clima todavía no acompaña para que la gente se vuelque a las terrazas. "Es importante reinventarse", repiten algunos, y señalan a los colegas que se diversificaron con otras bebidas para no depender solo de la cerveza.

Servicios, impuestos y competencia desigual

El aumento de los servicios golpea de lleno: electricidad, gas y agua son insumos que se usan todo el año, incluso cuando el consumo cae. "En temporada baja, cuando hay temperaturas más bajas, la gente consume menos cerveza, tal vez bebe más vino, aunque tampoco se ve así", describen.

A eso se suma la competencia de las grandes industriales, que ofrecen promociones agresivas. "Aparecen las cervezas industriales ofreciendo una bebida gratis juntando tres tapitas y sin obligación de compra. Nosotros tenemos que vender medio litro a 4.500 pesos, ante 2.000 que es el valor de ellos", ilustran.

La queja por la competencia desleal también aparece en el terreno de los eventos. "Habíamos empezado con una idea parecida a la de Villa General Belgrano, en Villa Nueva; pero después todo se fue modificando y terminó siendo una feria donde te ofrecían vino, sangría o fernet. Entonces hay una cuestión cultural que se fue perdiendo", lamenta una voz del sector.

Otros, en cambio, relativizan el problema de las industriales: "Cuando la gente asiste a eventos quiere probar la cerveza que no consigue en otros lugares. No compra la misma que en el supermercado, por eso nos sirve ir a donde está la gente y no quedarnos esperando a que ellos nos compren".

Eventos y envases: el mapa cambió

La Fiesta de la Cerveza y los Carnavales, en Villa Nueva, junto con la Fiesta de San Patricio y el Recorrido Peñero, en Villa María, son las citas donde se concentra el mayor volumen de venta. Se dice que los litros que se despachan en esos eventos equivalen a la venta de todo el año. Pero varios productores ya no podrán estar.

El formato también mutó. El growler, ese envase recargable que fue símbolo de la primera ola artesanal, prácticamente desapareció. "Hoy han ganado espacio las latas", resumen. Los restaurantes dejaron de tener canillas propias y los quioscos y almacenes ya no piden el producto para sus heladeras.

"El tema es que es un hobby caro. Las ventas cayeron y muchos quedaron chicos en producción. Necesitan vender más para sostener el negocio y no pueden. Y no es que ganen plata vendiendo más, porque el margen es menor", explica un cervecero que sigue adelante. "Los impuestos y los servicios son un problema que se sostiene. Uno puede decir que tiene que endeudarse para crecer… y yo me he endeudado con otros gobiernos, pero no crecí".

La radiografía del conglomerado

Un relevamiento de la Universidad Nacional de Villa María realizado en 2024 dejó números precisos. En ese momento se producían 25 variedades de cerveza: 8 IPA, 6 Golden, 5 APA, 5 Porter y 5 Blonde, entre las más vendidas. Las rubias, las lupuladas y la roja siempre fueron las preferidas del público.

La capacidad instalada permitía elaborar 62.000 litros por mes, pero solo se generaban cerca de 18.000. En cuanto a las materias primas, la malta era 78% nacional y 22% importada; el lúpulo, 14% nacional y 86% importado; y la levadura, 100% importada. Como los insumos clave se pagan en dólares, cualquier movimiento del tipo de cambio impacta directo en el precio final.

Del total producido, más del 43% iba directamente al consumidor final y el 57% a intermediarios. La lata le ganó la pulseada a la botella, y el barril quedó relegado.

El contexto nacional

Lo que pasa en las Villas es un reflejo de lo que ocurre en todo el país. La industria artesanal argentina atraviesa una etapa de reconfiguración y maduración. El boom expansivo de 2014-2017 quedó atrás y el sector se convirtió en un mercado de nicho altamente profesionalizado.

Hoy, la cerveza artesanal representa cerca del 3% del mercado cervecero total del país, con aproximadamente 1.500 productores. La Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA) reporta una caída del consumo de entre el 30% y el 35% en los últimos dos años. Al no ser un producto de primera necesidad, el consumo se retrajo con fuerza.

La estructura de costos es definida como "asfixiante": subas en luz, gas, agua, alquileres y logística, más insumos dolarizados. Ese cóctel provocó la quiebra y el cierre de sucursales de cadenas históricas como Buena Birra Social Club, Cervelar y locales franquiciados de Antares.

En Villa María y Villa Nueva, la historia se repite en escala reducida. La Cámara Regional de Cerveceros Artesanales se conformó en 2021 con una veintena de marcas: Abeja Reina, Perro Vago, Bowery 315, Anka Bier, Botafogo, Psychohops, Fluxha, Casa de Brujas, Pluma Negra, Ala Manchada, Pivara, Casa Martínez Brothers, DG, Bialystok, El Momento Justo, Doran Beer, Palma Roja, Parka, Valhall y BierBauch. De ese listado, nombres como Pluma Negra, Fluxha, Boca Negra, Abeja Reina, Casa de Brujas y Botafogo ya no funcionan. Algunos rumorean con mudarse de Villa María a Villa Nueva, aunque nada está confirmado.

La novedad en este panorama es la irrupción de mujeres cerveceras que elaboran y comparten sus creaciones, como el caso de Manjula. Una luz en un sector que, por ahora, sigue esperando que la espuma vuelva a subir.

Cervecerías artesanales en Villa María y Villa Nueva

Más para leer

El fin de semana largo dejó $50 mil millones en Córdoba: qué destino quedó al tope
Economía
La planta que crece en el Parque Industrial de Villa María: 110 metros que cambian todo
Economía
En Río Cuarto ya no cierran para mudarse a los barrios: ahora bajan la persiana y no vuelven
Economía
Córdoba pone $42.000 millones en rutas: qué cambia en cada zona
Economía
Córdoba repartió su territorio en 6 zonas para un plan vial: la llave que destrabó $42 mil millones
Economía
Villa María: por segundo mes consecutivo, los mismos tres reclamos coparon la Defensoría del Pueblo
Economía