Bajó la imputabilidad a los 14 años, pero una exjueza de la Corte ve un vacío que complica todo
La ley que bajó la imputabilidad a los 14 años ya está en marcha y cambia cómo se investiga y sanciona a los adolescentes. Una exjueza de la Suprema Corte aprobó una parte, pero señaló el punto del procedimiento que, según su mirada, quedó flojo y podría pesar en las causas.
Aída Kemelmajer de Carlucci cuestionó el nuevo Régimen Penal Juvenil nacional y advirtió por un aspecto que, según su lectura, quedó afuera de la reforma. La exjueza de la Suprema Corte de Mendoza e integrante de la comisión redactora del Código Civil y Comercial pasó por Aconcagua Radio para analizar la normativa que bajó la edad de imputabilidad a los 14 años y también opinó sobre la ley provincial.
Para la especialista, la reforma tiene un costado positivo: incorporó garantías procesales para los menores de edad. Sin embargo, sostuvo que deja de lado cuestiones centrales vinculadas con la protección de la niñez y con la prevención del delito.
Los argumentos que sostienen su postura
Kemelmajer apoyó su análisis en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y en el principio de no regresividad. En esa línea, enumeró los factores que, a su entender, deberían evaluarse antes de avanzar con una sanción: la falta de contención familiar, las situaciones de vulnerabilidad y la posibilidad de que sean los propios adultos quienes impulsen a los menores a delinquir.
Uno de los puntos que más cuestionó tiene que ver con el procedimiento. Según explicó, la legislación actual no prevé un período de evaluación previo a la imposición de la pena. El régimen anterior, en cambio, contemplaba una instancia en la que se observaba la evolución del adolescente y se analizaba si una sanción resultaba realmente necesaria.
Qué valoró de la ley mendocina
La exmagistrada también se refirió a la reciente sanción del régimen penal juvenil de Mendoza. Allí encontró herramientas valiosas vinculadas con la justicia restaurativa, un enfoque que abre la puerta a alternativas a la condena penal y prioriza medidas orientadas a reparar el daño y a evitar que las conductas delictivas se repitan.
Igual, marcó una objeción concreta: "Pero el problema es que la ley nuestra de la provincia, que insisto, no la critico, tiene un problema, que es demasiadas remisiones a la ley nacional", afirmó.
Cómo funciona el nuevo sistema
Desde septiembre pasado rige el nuevo Régimen Penal Juvenil nacional, que bajó la edad de imputabilidad a los 14 años. Esto significa que los adolescentes acusados de cometer un delito podrán ser investigados y, eventualmente, recibir una pena dentro de un sistema especializado.
Para adaptarse, la Legislatura de Mendoza aprobó una ley enviada por el Gobierno provincial. La norma fijó el marco aplicable a los adolescentes que cometan delitos, incorporó el Código Procesal Penal Juvenil y estableció una estructura administrativa específica para implementar las medidas y sanciones que disponga la Justicia.