Bariloche busca que la basura no llegue toda al vertedero: el plan que ya tiene firma
¿Qué pasaría si la mitad de la basura que hoy termina en el vertedero de Bariloche pudiera dejar de llegar? El proyecto que ya firmó el intendente apunta a eso, pero hay un punto clave que todavía no se resolvió.
El vertedero municipal de Bariloche, uno de los conflictos ambientales más urgentes de la ciudad, sumó un nuevo capítulo: un proyecto de ordenanza firmado por el intendente Walter Cortés que apunta a que menos residuos terminen enterrados en el basural a cielo abierto.
La iniciativa lleva el número 726 y establece un régimen de reciclaje obligatorio para los grandes generadores de residuos sólidos urbanos. La ciudad produce más de 200 toneladas diarias de basura, y el vertedero fue catalogado por la International Solid Waste Association como uno de los 50 más peligrosos del mundo.
El dato que motoriza el proyecto: según el propio texto de la ordenanza, cerca de la mitad de esa masa de residuos tiene valor comercial y ambiental, y podría reinsertarse en la economía circular en lugar de acumularse en el predio.
Qué propone la ordenanza 726
El proyecto se apoya en normativa previa, como el Plan GIRSU y la Ley provincial 5491 sancionada en 2020, y busca traducir esos lineamientos generales en herramientas operativas, fiscalizables y aplicables. La letra del proyecto menciona también la necesidad de evitar la aparición de microbasurales en distintos puntos de la ciudad.
Los grandes generadores alcanzados pueden ser establecimientos, instituciones, eventos o actividades que, por su volumen estimado o efectivamente generado, requieran un manejo específico de la basura.
Uno de los ejes centrales es la creación de un descuento verde: un beneficio tributario sobre la Tasa de Recolección de Residuos Sólidos Urbanos para quienes adopten prácticas responsables y acrediten la recuperación, reutilización o reciclaje de sus materiales. El beneficio se cae si se incumplen las obligaciones básicas o si se obstruye la fiscalización.
La ordenanza también prevé un registro municipal de grandes generadores, un registro de instituciones de recuperación —cooperativas, asociaciones, fundaciones o empresas sociales— y un sello llamado «Bariloche Responsable», que otorgará ventajas a quienes cumplan: canales preferenciales para habilitaciones y trámites, y prioridad en la asignación de stands en ferias y eventos organizados por la Municipalidad, como la Fiesta de la Nieve o Bariloche a la Carta.
La separación mínima obligatoria, siguiendo el Plan GIRSU, será entre fracción seca reciclable y fracción húmeda no reciclable.
Otro proyecto avanza en el Concejo
La semana pasada, la comisión de Servicios de Tránsito y Transporte del Concejo Deliberante dio dictamen a la ordenanza 606/26, impulsada por la concejal Laura Totonelli, del bloque Juntos Somos Río Negro, que apunta en la misma dirección.
«Cada uno de nosotros debería pagar por la basura que genera», señaló Totonelli, y explicó que el objetivo es «que lo que llegue a disposición final sea la menor cantidad posible». Su propuesta también crea un régimen tributario e incentivos fiscales para los grandes generadores que reduzcan, reutilicen o reciclen.
Electrónicos y forestales, las otras dos iniciativas
Dos proyectos más, que todavía no fueron tratados en el recinto, abordan residuos específicos. Ambos fueron presentados por Samanta Echenique, del bloque Juntos por el Cambio.
El primero crea un sistema de gestión diferenciada para los residuos forestales urbanos, en su mayoría provenientes de podas. El segundo establece un sistema de recolección de aparatos eléctricos y electrónicos, que incluye pilas y baterías portátiles.
Más allá de las ordenanzas, en Bariloche ya funcionan puntos de recolección para este tipo de residuos. Electroreciclaje recibe electrodomésticos, pantallas y máquinas a nafta para que estudiantes de electrónica de escuelas y otras instituciones reutilicen componentes y aprendan sobre reparaciones. Esquina Ñireco acepta bombonas y garrafas de gas, electrodomésticos, latas, cables, residuos electrónicos y herramientas eléctricas y de mano. Metales Sur Reciclados, por su parte, recicla baterías y metales no ferrosos.

El vertedero de Bariloche quedó en medio de los barrios del Alto de la ciudad. Foto: Archivo

