Una carta desde Francia, 30 años de promesas y una cifra que supera los $1.400 millones: el vertedero de Bariloche empieza a moverse, pero lo que falta definir es lo que más preocupa.
El gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés firmaron el acuerdo que pone en marcha los estudios para un sistema regional de residuos, con una inversión prevista superior a los $1.400 millones y el respaldo de la Agencia Francesa de Desarrollo. La iniciativa incluye a Dina Huapi, Pilcaniyeu y Comallo, y todavía debe definir dónde se instalará el futuro sitio de disposición final.
El anuncio se concretó este viernes 30 de octubre, cuando el mandatario provincial le entregó al jefe comunal barilochense una carta oficial de la AFD en la que el organismo internacional declara elegible el financiamiento de los estudios técnicos y autoriza su incorporación al plan de adquisiciones.
La noticia llega después de décadas de promesas incumplidas en torno al vertedero municipal, una preocupación que el propio Weretilneck reconoció como histórica y que, según dijo, viene abordando con Cortés desde el arranque de su gestión.
Qué comprende el proyecto regional
El esquema que se empieza a diseñar abarca todas las etapas de la gestión de los residuos sólidos urbanos: desde la separación en origen y la recolección hasta la clasificación, el tratamiento y la disposición final.
Uno de los ejes será articular esos procesos entre los cuatro municipios involucrados, con el objetivo de mejorar el aprovechamiento de los materiales recuperables y reducir el impacto ambiental.
Los estudios también deberán definir los mecanismos de recolección, los procedimientos de separación y clasificación, los tratamientos iniciales y la localización del futuro espacio de disposición final.
La propuesta busca dejar atrás los esquemas individuales de cada comuna y avanzar hacia una organización compartida de recursos e infraestructura, pensada tanto para las necesidades actuales como para el crecimiento futuro de la región.
Las palabras de Weretilneck
Durante el encuentro, el gobernador fue contundente al referirse a la historia del vertedero: “Después de 30 años de promesas, de mentiras, de ideas que nunca se cumplieron, hoy vamos a dar una solución definitiva”.
Weretilneck vinculó este avance con las gestiones que se hicieron durante la Argentina Week, desarrollada en octubre en París, donde se trabajó con la Agencia Francesa de Desarrollo en alternativas de cooperación para proyectos ambientales.
El financiamiento previsto permitirá avanzar con los estudios necesarios para establecer las características del futuro sistema regional. Además, el Gobierno provincial asumió el compromiso de gestionar los fondos que se requieran para ejecutar la infraestructura que surja de esa planificación.
Lo que ya se hace en Bariloche
El intendente Walter Cortés puso el acento en las medidas que ya están en marcha en la ciudad y que este proyecto buscará continuar y ampliar: “Empezamos con las celdas, empezamos a separar la basura. Estamos hoy con el Gobernador con algo importantísimo: proyección hacia el futuro”.
Entre los antecedentes locales figuran la implementación de celdas sanitarias y la prueba piloto de separación en origen que comenzó en mayo, con contenedores diferenciados para residuos secos y húmedos en un sector del centro barilochense.
También hubo reuniones institucionales para abordar el futuro del vertedero, en las que se evaluaron alternativas para su cierre técnico y la posibilidad de avanzar hacia un sistema regional.
La nueva propuesta apunta a integrar esas acciones dentro de una planificación más amplia, que contemple tanto el tratamiento como la disposición final de los residuos.
Qué falta y qué significa la carta francesa
La declaración de elegibilidad de la AFD es un paso para financiar la elaboración de los estudios técnicos, pero no implica que las obras del futuro sistema ya estén contratadas ni en ejecución.
Una vez completada esa etapa, deberán establecerse las inversiones necesarias, la ubicación de las instalaciones y los mecanismos de coordinación entre los cuatro municipios.
La Provincia también se comprometió a impulsar la búsqueda de financiamiento para concretar el sistema que resulte de los estudios.
Con la incorporación de Dina Huapi, Pilcaniyeu y Comallo, la propuesta amplía el alcance territorial de la planificación y abre una nueva etapa para definir una infraestructura capaz de atender las necesidades de la región durante los próximos años.
El proyecto vuelve a poner en la agenda regional la necesidad de resolver el futuro del vertedero de Bariloche, un problema ambiental que exige decisiones concretas sobre el tratamiento de los residuos y su disposición final.