Bariloche: la CEB sumó 62.000 usuarios y ahora apunta a resolver la deuda que le reclama al Municipio
La CEB dice que la deuda del Municipio es mucho mayor que la suya y ya presentó la certificación. Sin contrato de alumbrado y con los tableros de los asentamientos como telón de fondo, la negociación sigue trabada.
El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), Alejandro Pozas, aseguró que las inversiones del último año mejoraron la confiabilidad del sistema eléctrico y redujeron los cortes, sobre todo en la zona oeste de la ciudad. La entidad alcanzó los 62.000 usuarios y avanza con obras en el casco céntrico, mientras mantiene abierto el conflicto con el Municipio por el alumbrado público y las deudas cruzadas.
En diálogo con el programa Tardes con Voz, por Voz Radio 103.7, Pozas repasó el crecimiento de la cooperativa, los operativos para regularizar conexiones irregulares y la negociación que sigue pendiente con el Estado municipal.
Crecimiento sostenido y regularización de conexiones
El titular de la CEB contó que la entidad suma usuarios todos los meses y que la mayoría de las altas corresponde a viviendas particulares, en sintonía con la construcción que se registra en la ciudad.
“Justo ayer tuvimos una reunión de Consejo, que es donde se aprueba todos los meses la cantidad de usuarios. Dimos de alta 200 y dimos de baja 140. Es más o menos lo que se viene manejando por mes”, detalló.
A ese crecimiento se le suma un plan de regularización en distintos barrios. “Estamos haciendo algunos operativos de regularización en varios lugares de Bariloche que tenían vecinos colgados y se les ha propuesto regularizar. Empezamos con un trabajo mano a mano para tratar de que vuelvan al sistema”, explicó.
Pozas diferenció las situaciones que generan pérdidas de energía: sobrecargas, bajas de tensión y conexiones irregulares. “Identificamos los medidores, mandamos un inspector y revisamos si hay algún tipo de robo de energía”, señaló. Y remarcó que muchas familias quieren ponerse en regla, aunque el costo de la obra las complica: “No es un momento fácil en lo económico y esto significa comprar un pilar, hacer una conexión regular y una serie de cosas que tienen un costo”.
El objetivo de pasar un invierno sin cortes
Según Pozas, la prioridad de la actual conducción fue mejorar la calidad del servicio frente a los problemas históricos de los temporales. “El vecino nos decía: ‘No queremos tener más cortes, queremos pasar un invierno tranquilo’. El chiste era que soplaba alguien y se caía la línea, se caía el sistema”, recordó.
La cooperativa relevó los puntos críticos y concentró las obras en los kilómetros, donde los árboles y las condiciones de acceso complicaban la red. Allí se avanzó con el soterramiento de parte de las líneas y se reemplazaron los cables convencionales por sistemas ensamblados, más resistentes a la caída de ramas. También hubo recambio de postes, poda y nuevos sistemas de monitoreo.
“Se apostó al soterrado. El soterrado significaba una inversión importante, pero se hizo y se aplicó rápidamente”, subrayó Pozas, que aseguró que los resultados se miden de forma constante: “Nosotros lo notamos porque constantemente estamos midiendo los cortes y las bajas de tensión”.
El centro, el nuevo foco de obras
Terminada esa etapa en el oeste, la CEB puso la mira en el casco céntrico, donde encara una renovación integral de las subestaciones eléctricas. Muchas están soterradas y pasan desapercibidas para los vecinos.
Pozas puso como ejemplo la instalación frente al Sanatorio San Carlos, en el kilómetro 1. “Todos ven unas chimeneas y no saben de qué son. Bueno, son las respiraciones de estas subestaciones que tenemos en diferentes puntos de la ciudad y que tenían celdas muy viejas”, describió.
El problema era que esos equipos no tenían monitoreo automático y, cuando fallaban, no emitían alarma. La nueva tecnología cambia ese esquema: “Hoy las nuevas celdas tienen todo un sistema de monitoreo automático y antes de la falla, no sobre la falla, antes de la falla, nos avisa”, destacó. Así, la guardia puede acudir al lugar mientras el centro de monitoreo deriva la energía a otra línea.
Alumbrado público: sin contrato y con deudas cruzadas
Pozas confirmó que la CEB administra el alumbrado público sin contrato definitivo, bajo un acta convenio con el Municipio. “Estamos en una situación de acta convenio con el Municipio para administrarlo durante el tiempo que dure el tratamiento de qué van a hacer y en qué condiciones se va a realizar un nuevo contrato”, explicó.
En paralelo, sigue la discusión por las deudas entre ambas partes. “Tenemos de la mano la deuda que tiene el Municipio con nosotros y nosotros con ellos. Eso está en la comisión de transacciones y tiene que terminar de tratarlo”, indicó.
Más allá del conflicto, el titular de la CEB ratificó la intención de seguir prestando el servicio: “De parte nuestra está toda la predisposición para seguir administrando el sistema. Estamos totalmente convencidos de que estamos en condiciones de ser el mejor prestador de este servicio”.
Y aclaró que la caída del convenio no tuvo que ver con el funcionamiento del alumbrado: “El convenio no se cayó porque fuera malo. Era una discusión de otro tipo. En materia de crecimiento, desarrollo y funcionamiento del alumbrado público no teníamos quejas del Estado municipal”.
Pozas se mostró confiado en llegar a un acuerdo: “Tengo la esperanza de que se pueda llegar a un buen acuerdo, que se puedan resolver los temas administrativos que tiene que llevar este nuevo contrato y resolver el tema de fondo, que obviamente nos preocupa de sobremanera: la deuda”.
Quién debe más: la versión de la cooperativa
Consultado sobre las versiones cruzadas respecto de quién debe más dinero, Pozas afirmó que la CEB presentó una certificación formal ante los órganos de control. “Es mucho más abultada la que tiene el Municipio con nosotros que la que tenemos nosotros. La nuestra es mucho menor”, sostuvo.
Según explicó, buena parte de esa deuda proviene de los tableros comunitarios de distintos asentamientos. “Son tableros históricos que han firmado otros intendentes, pero es responsabilidad de la actual intendencia resolverlo”, afirmó.
Para el titular de la CEB, el problema de fondo es la situación dominial de esas tierras: “Hasta tanto no se regularice la situación de la tierra de esas familias que están en los asentamientos, no se puede hacer un proyecto eléctrico”.
“Todos esperamos que el Estado municipal pueda resolver ese tema de fondo, porque complica muchísimo poder avanzar. El consumo está y el consumo tiene que ser pagado”, concluyó.