Bariloche: los comercios venden menos y los costos no dan tregua
El comercio de Bariloche siente el golpe: las ventas caen, los costos suben y los hábitos de consumo cambiaron. Un dirigente empresarial analizó el panorama y advirtió que muchos negocios no logran adaptarse. ¿Qué futuro les espera a los locales?
El comercio de Bariloche atraviesa un momento complejo: las ventas caen, los costos se disparan y los hábitos de consumo cambian a un ritmo que muchos negocios no logran seguir. Así lo resumió Elian Caramichos, presidente de la Federación de Empresas y Entidades de Bariloche y Zona Andina (FEEBA), durante una entrevista en el programa Tardes Con Voz.
Según el dirigente, el sector todavía arrastra el recuerdo de las temporadas de bonanza que siguieron a la pandemia, cuando el movimiento era constante. Ahora, en cambio, el ritmo volvió a parecerse al de antes: temporadas más marcadas y un comercio que se adapta con esfuerzo. “Todavía está el recuerdo de las temporadas posteriores a la pandemia, cuando vivimos varios años de bonanza. Ahora volvimos a tener temporadas más marcadas, como ocurría antes, y al comercio le cuesta un poco adaptarse”, explicó Caramichos.
Una temporada de invierno con sabor a poco
Respecto de la última temporada invernal, el titular de FEEBA reconoció que las expectativas no eran altas y que la nieve demoró en llegar. Pese a ello, el balance final fue aceptable, sobre todo si se lo compara con otros destinos turísticos de la región. “La proyección para esta temporada de invierno no era la mejor y a eso le sumamos que tardó mucho en llegar la nieve”, recordó. Y agregó: “Nosotros, dentro de todo, no tuvimos la mejor temporada, pero fue una temporada aceptable”.
Impuestos, servicios y alquileres: la presión sobre el mostrador
El día a día del comerciante está marcado por una ecuación que no cierra. “Al comerciante en general le bajaron las ventas, le subieron mucho los impuestos, los servicios y los gastos”, sostuvo Caramichos. A esa carga se suma el impacto de los alquileres comerciales, especialmente en los períodos de renovación de contratos, que suelen concentrarse en otoño y primavera. De acuerdo con su análisis, las nuevas condiciones pueden llevar a que algunos locales bajen la persiana.
Nuevos consumos, nuevos rubros
El panorama se complica aún más por los cambios en las preferencias de los consumidores. Hay rubros que pierden terreno y otros que crecen. “Empezamos a ver muchas tiendas de mascotas, porque cada vez tienen más animales; bajó mucho el consumo de alcohol y subió la demanda en los gimnasios”, detalló el dirigente.
Para hacer frente a estos giros, FEEBA impulsa capacitaciones y encuentros destinados a comerciantes y empresarios. La idea es que las empresas incorporen herramientas de marketing, comercio electrónico y logística, tres ejes que hoy resultan clave para un cliente que espera recibir el producto en la puerta de su casa. “Tenemos que estar muy atentos a todo lo que es comercialización electrónica, cada vez tenemos que hacer más marketing, tenemos que trabajar en todas nuestras empresas lo que es logística, porque la gente quiere que le llegue hasta la puerta de la casa”, afirmó Caramichos.
Adaptarse o reconvertirse
El titular de FEEBA advirtió que no todos los negocios pueden encarar esa transformación con la misma facilidad. En su caso, mencionó que algunos emprendimientos iniciados hace dos décadas enfrentan costos de adaptación demasiado altos.
Frente a ese escenario, el perfil turístico de Bariloche aparece como una oportunidad para explorar nuevas actividades. “Estamos en una zona turística por excelencia, y creo que gran parte de los comerciantes vamos a tener que volcarnos a los servicios”, sostuvo. Para Caramichos, todavía hay margen para ampliar la oferta de servicios en la ciudad, y por eso convocó a los comerciantes a participar de los espacios de intercambio del sector. Compartir información y analizar las tendencias, dijo, es la manera de anticiparse a los cambios y encontrar alternativas de crecimiento.