Caballos, jinetes y una bandera que abrió la marcha por Mitre: el Paseo Criollo volvió a reunir a Bariloche en una mañana que mezcló baile, payada y memoria. Qué se vivió en el centro.
La calle Mitre volvió a convertirse en escenario de una tradición que ya es marca de la ciudad. Este sábado, el Paseo Criollo reunió a agrupaciones gauchas, familias y visitantes en el marco de las celebraciones por el Día de la Tradición, que se conmemora cada 10 de noviembre. El desfile arrancó en el Velódromo Municipal, siguió por Mitre hasta Quaglia y terminó en la Costanera.
A lo largo del recorrido, vecinos y turistas se acercaron a las veredas para ver pasar a los jinetes y a las distintas delegaciones. La mañana se extendió hasta el mediodía y el centro se colmó de gente que se sumó espontáneamente al ver el desfile.
El homenaje que abrió la jornada
El primer momento fuerte llegó antes de que la caravana avanzara: veteranos de la Guerra de Malvinas encabezaron la marcha portando la bandera argentina. Los payadores les dedicaron una payada y el público respondió con aplausos.
Durante el desfile participaron agrupaciones tradicionalistas de distintos sectores de Bariloche, acompañadas por grupos de danza. También hubo presencia de niños y niñas vestidos con indumentaria gaucha, que recorrieron las calles junto a sus familiares.
La palabra del intendente
El intendente Walter Cortés participó de la jornada junto al presidente del Concejo Municipal, Gerardo del Río, y a funcionarios de su gabinete. El jefe comunal saludó a las agrupaciones gauchas, a los vecinos de los barrios del Alto y a los turistas que se acercaron a disfrutar del desfile.
Cortés recordó las historias de las familias vinculadas al trabajo rural en la Patagonia y destacó el papel de los peones, gauchos y trabajadores de estancia en la construcción de la identidad regional.
“Nunca debemos olvidarnos de dónde venimos”, expresó el intendente al referirse a la importancia de mantener vivas las costumbres. Y agregó: “Nosotros sabemos de dónde venimos y sabemos dónde vamos. Por eso las tradiciones las llevo en el alma y en mi corazón”.
También hizo referencia al lugar que ocupó el caballo en el desarrollo histórico de la Patagonia y agradeció a quienes participaron de la organización del encuentro.
Una celebración compartida entre generaciones
La actividad permitió reunir a distintas generaciones alrededor de las expresiones culturales vinculadas con la vida rural: la música, la danza y las tradiciones gauchas. La presencia de familias completas, con adultos y chicos participando a caballo y con vestimenta tradicional, fue una de las características de la jornada.
(Bariloche Opina)