Bariloche ya tiene fecha para la 37.ª edición de las 1000 Millas Sport: cinco días de regularidad, autos de colección y paisajes patagónicos. Pero este año la exigencia sube con pruebas nuevas que prometen complicar hasta a los más veteranos.
La Patagonia volverá a ser el epicentro del automovilismo clásico internacional. Entre el 25 y el 29 de noviembre, Bariloche será la base de la 37.ª edición de las 1000 Millas Sport, una cita que combina competencia, historia y paisajes de la región.
El evento es organizado por el Club de Automóviles Sport (CAS), una institución fundada en 1948 que cada año reúne a pilotos y navegantes de distintos países. La propuesta conjuga la precisión al volante con la pasión por los autos clásicos y el recorrido por algunos de los escenarios naturales más destacados de la Argentina.
Qué cambia en la edición 2026
La edición de este año traerá novedades. La organización incorporó nuevas pruebas de regularidad que elevarán el nivel de exigencia para las tripulaciones y pondrán a prueba incluso a los competidores más experimentados.
“Nos gusta reinterpretar la propuesta en cada edición. Siempre hay caminos por descubrir y paisajes nuevos por recorrer. Este año, en particular, incorporamos pruebas de regularidad que van a poner a prueba hasta a los competidores más experimentados”, explicó Fernando Briones, presidente del CAS y del Comité Organizador.
El desafío no es la velocidad
Las 1000 Millas Sport no son una carrera de velocidad. Su principal desafío es la regularidad: no gana quien acelera más, sino quien logra mantener el ritmo preciso, interpretar las referencias y alcanzar una sincronización perfecta entre piloto y copiloto.
“La regularidad exige una conexión total entre el piloto y su navegante”, señaló Daniel Claramunt, director ejecutivo de la competencia.
La dinámica requiere meses de preparación y, durante cada jornada, pone en juego concentración, resistencia, comunicación y complicidad entre los integrantes de cada tripulación. “No es acelerar, es ritmo, sincronicidad, concentración, resistencia y mucha comunicación entre el piloto y el copiloto”, resumió Briones.
Como antesala de la gran cita patagónica, el 7 de noviembre se disputarán las Pre 1000 Millas Sport, una instancia que permitirá a las tripulaciones evaluar su preparación y ajustar la coordinación antes del desafío principal.
Una grilla con piezas de colección
Uno de los grandes atractivos será el parque automotor. La grilla 2026 ya cuenta con participantes confirmados de Estados Unidos, Alemania, Suiza, Chile y Uruguay, además de representantes argentinos. Cada jornada se convertirá en un recorrido por la historia del automóvil deportivo.
Mercedes-Benz 300 SL, Aston Martin DB5, Bugatti T37, Ferrari 365 GTC y BMW 328 son algunos de los modelos emblemáticos que formarán parte de esta exhibición dinámica de verdaderas piezas de colección.
“La grilla va a ser un espectáculo visual”, adelantó Briones. Cada vehículo representa una época, una historia y una manera particular de entender la pasión por el automóvil.
La Patagonia, protagonista del recorrido
Con largada y llegada en el emblemático Hotel Llao Llao, las 1000 Millas Sport desplegarán su recorrido por algunos de los paisajes más representativos de la región. Bariloche, San Martín de los Andes y Villa La Angostura serán parte de un itinerario que combinará caminos escénicos, nuevas paradas para almuerzos y refrigerios, y escenarios naturales que convierten a la competencia en una experiencia difícil de igualar.
“El entorno patagónico es la escenografía perfecta y acompaña en toda la competencia”, sostuvo Briones.
Para quienes quieran disfrutar del espectáculo desde afuera, el tradicional Parque Cerrado del Centro Cívico de Bariloche volverá a ser uno de los grandes puntos de encuentro con el público. También habrá distintas oportunidades para observar el paso de los vehículos por los recorridos panorámicos de la región.
Compromiso con las comunidades
Más allá de su dimensión deportiva y turística, las 1000 Millas Sport mantienen un fuerte compromiso con las comunidades que reciben a la competencia. A través de su tradicional remate solidario, la organización acompaña al Banco de Alimentos y a distintas instituciones locales.
Además, durante los últimos seis años profundizó su trabajo conjunto con organizaciones de la región, entre ellas Fundación Challenge, Puentes de Luz y Fundación Cruzada Patagónica. La competencia busca que su paso por la Patagonia trascienda el espectáculo automovilístico y se traduzca también en un aporte concreto y sostenible para las comunidades locales.
Con nuevas pruebas, tripulaciones internacionales y una selección de automóviles que forman parte de la historia grande del deporte motor, las 1000 Millas Sport se preparan para escribir un nuevo capítulo. Cinco días en los que la precisión será tan importante como la pasión, los caminos serán parte del desafío y la Patagonia volverá a demostrar por qué es uno de los escenarios más extraordinarios para celebrar el automovilismo clásico.