Bariloche vota el domingo y nadie habla de la elección: el dato que puede definir las 15 bancas
Bariloche define el domingo quiénes redactarán su nueva Carta Orgánica, pero la calle no muestra campaña y crece la duda sobre cuántos irán a votar. Hay un piso del 5% y 13 listas en la boleta: el número que necesitan los candidatos para no quedar afuera cambia todas las cuentas.
A una semana de los comicios que definirán quiénes redactarán la nueva Carta Orgánica de Bariloche, las calles no muestran campaña, los vecinos no hablan del tema y la gran incógnita pasa por cuánta gente irá a votar. La elección del domingo llega después de un recorrido trabado, con idas y vueltas por las fechas, los plazos y la conformación de la comisión especial que antecedió al proceso.
El resultado es un escenario llamativo: la boleta convive con el desinterés, la confusión sobre para qué se vota y una campaña que casi no se vio en la vía pública. Para algunos, se trata de un cambio de época: el mundo virtual se comió las viejas tradiciones de la política puerta a puerta.
Una elección obligatoria que muchos parecen olvidar
El dato que más preocupa a los analistas es la participación. Se trata de una compulsa obligatoria para un padrón de unos 115.000 votantes, que creció un 74% desde la última vez que se eligieron convencionales para reformar la Carta Orgánica.
El domingo, además, jugarán otros factores. No solo el desencanto con la política o la falta de propuestas que entusiasmen: también el clima, con una población que quiere salir después de un invierno que se hizo largo.
Las proyecciones no son optimistas. Hay quienes advierten que podría registrarse el nivel de participación más bajo de los últimos 20 años. La marca la tiene, justamente, una elección de convencionales: en 2006 se tocó un piso de 59,62%. Ese número quedó apenas un punto y medio por debajo del 2023, cuando se eligió intendente y Walter Cortés ganó con el 19% de los votos de quienes se acercaron a las urnas.
El 5% y las 13 listas: las reglas de esta elección
A la dificultad para movilizar se suma una exigencia inédita que impusieron los concejales: para conseguir una banca hay que superar el 5% de los sufragios. Si se toman los parámetros de 2006, hoy harían falta 3.461 votos solo para entrar en la pelea por uno de los 15 lugares en disputa.
La cifra no es menor, y la dispersión de la oferta en la Boleta Única de Papel, con 13 listas, complica todavía más el panorama.
El escenario de tercios entre las principales alianzas —Estamos Haciendo, Fuerza Bariloche y La Libertad Avanza— aparece como inevitable. Sin embargo, el debate de propuestas concretas no se instaló: algunos candidatos mencionan premisas que ya figuran en la Carta Orgánica vigente, ideas que podrían resolverse por ordenanza o que son ensayos de reclamos que no dependen de una decisión local.
Denuncias, renuncias y un debut libertario
Habrá que ver si le pasa factura al oficialismo la reciente denuncia por llevar en un lugar expectante de la lista a un candidato que reivindica la dictadura militar. También está por verse el efecto del cimbronazo que sacudió al peronismo dos semanas atrás, cuando renunció una de sus figuras de mayor exposición pública en el ámbito local, Leandro Costa Brutten, tras asumir un episodio de violencia de género.
Los libertarios, por su parte, ponen a prueba su debut con una alianza diversa y una estrategia que apuesta a llenar su lista de outsiders de la política.
El desinterés general juega a favor de quienes no necesitan hacer esfuerzos para seducir al electorado: cuanta menos gente vote, más concentradas quedarán las bancas. Algunos experimentados calculan que el reparto de los 15 lugares en la mesa de discusión que se viene quedará entre cuatro o cinco fuerzas, con generosidad, y con predominio de las grandes, las que tienen recursos para movilizar.
De los proyectos reales, dicen, se empezará a hablar el mes que viene.