La jornada electoral en Bariloche dejó una concurrencia que apenas habría llegado a la mitad del padrón, un registro que no se veía en décadas. Ahora la atención se concentra en un margen que podría redefinir el poder local y que el oficialismo necesita mirar de cerca.
Las elecciones para convencionales constituyentes en San Carlos de Bariloche cerraron a las 18 con una participación que apenas habría rozado la mitad del padrón, uno de los registros más bajos de las últimas dos décadas. Con las urnas cerradas, comenzó el escrutinio y la atención se posa en la diferencia que logre el oficialismo y en cómo se reparten el segundo y el tercer lugar.
Los establecimientos educativos de la ciudad cerraron sus puertas a las 18 y puso fin a una jornada en la que los vecinos eligieron a los 15 convencionales constituyentes que tendrán a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
Una concurrencia que no superaría el 50%
Según las primeras estimaciones, la participación habría llegado a alrededor del 50% del padrón, sin superar ese porcentaje. Si el dato se confirma, la elección dejaría uno de los niveles de concurrencia más bajos de los últimos 20 años en la ciudad, un indicador que vuelve a poner sobre la mesa el escaso interés que despertó la convocatoria entre una parte importante del electorado.
Con las urnas cerradas, se abre una etapa decisiva para conocer cómo quedó configurado el escenario político local después de una elección que tuvo como principal protagonista al debate por la reforma institucional de Bariloche.
El oficialismo jugó fuerte y espera el resultado
La expectativa está centrada en el desempeño del oficialismo, que puso toda la carne al asador con el intendente municipal Walter Cortés y el propio gobernador Alberto Weretilneck encabezando la campaña.
Ambos llegaron a estos comicios con el objetivo de obtener un resultado que fortalezca su posicionamiento político. Sin embargo, más allá de quién encabece el recuento, la atención estará puesta especialmente en la diferencia de votos entre las principales fuerzas y en cómo se distribuirán el segundo y el tercer lugar.
El margen que finalmente se registre será uno de los principales elementos para interpretar el resultado. Una diferencia ajustada respecto de sus competidores abriría interrogantes sobre el alcance del respaldo electoral al oficialismo, mientras que una ventaja amplia le permitiría mostrar un resultado favorable y capitalizarlo políticamente con la mirada puesta en las elecciones del próximo año.