Barrio Centenario: la escalada de violencia que terminó con un golpe mortal y una petición de cárcel
¿Qué pasó después de que “Fede” volviera del hospital? Los detalles de la escalada en el barrio Centenario que terminó con un hombre muerto y una petición de prisión preventiva que se definirá en marzo.
La Fiscalía pidió prisión preventiva para un empleado gastronómico acusado de asesinar a su vecino con un pedazo de mampostería. El hecho, ocurrido el pasado 25 de enero en las calles Güemes y Pringles, expone una tensa relación vecinal que estalló tras una madrugada de agresiones y terminó con un hombre muerto a golpes en la cabeza y el rostro.
Martín Federico Rezzoagli, de 49 años y conocido como “Fede”, enfrenta la acusación de “homicidio agravado por alevosía” por parte de la fiscal Melisa Fadel Pagani. La víctima es Eduardo Alejandro “Cuete” Ordóñez.
¿Cómo comenzó el conflicto?
Los testigos del barrio Centenario describieron una dinámica de vecindad marcada por el hostigamiento. Señalaron que “Cuete” acostumbraba a pedirle dinero a “Fede” y que sus negativas solían desencadenar insultos y enojo.
El domingo 25 de enero, el prólogo del drama se escribió en la madrugada. “Cuete” golpeó la puerta de la casa de “Fede” para pedirle plata. Ante la negativa, el hombre, fastidiado, tomó un hierro y golpeó a su vecino.
“Fede” logró detener a un patrullero, puso al tanto a los policías y luego fue trasladado en ambulancia al Hospital Independencia. Allí fue suturado, se contuvo la hemorragia y regresó a su domicilio.
El desenlace fatal en plena siesta
Casi ocho horas después, cerca de las 14:49, se produjo el episodio final. “Fede” se acercó a la casa de “Cuete”, quien se encontraba durmiendo en el umbral de la puerta. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que el acusado recoge un pedazo de mampostería y asesta un fuerte golpe.
Según la acusación fiscal, “Fede” luego “ingresó al domicilio de la víctima para continuar asestándole golpes y en la misma zona”, actuando “hasta asegurarse el resultado de la muerte”.
Las versiones enfrentadas ante la Justicia
La audiencia para tratar la prisión preventiva está fijada para el próximo 3 de marzo. La defensa de Rezzoagli, a cargo de Aída Farrán Serlé y Gilberto Perduca, bregará por un cambio en la calificación legal del hecho.
Argumentan que hubo una pelea y que el desenlace no es ajeno a la seguidilla de incidentes que comenzaron en la madrugada. Por su parte, la querella, representada por Javier Leiva y Eliana Ramos Yapur, coincide con la Fiscalía en sostener que hubo dos secuencias diferentes.
Para los abogados querellantes, en la segunda secuencia “Cuete” permanecía dormido, en total indefensión, y en esas condiciones recibió los golpes mortales que le provocaron múltiples traumatismos.
El relato del acusado: “Temí que me mate”
En su declaración indagatoria, “Fede” describió una convivencia insostenible. Dijo que “Cuete” siempre “me cobraba peaje cuando pasaba por su casa, o venía a la mía”. Relató que, cuando volvió del hospital cerca de las 7 de la mañana, la víctima “estaba en la puerta de su casa. Me vuelve a insultar y amenaza de muerte”.
El hombre recordó que la gente le decía que hacía mal en darle plata, ya que no tenía por qué mantenerlo. Afirmó que “Cuete” vendía drogas, siempre estaba drogado o borracho y que la policía vivía deteniéndolo.
Destacó el ataque sufrido con el hierro que lo llevó al hospital. “Tengo golpes en la frente y dos en la cabeza”, indicó, y culminó su relato con una frase clave: “Temí que me mate”. “Fede” también enfatizó que no recuerda más de lo que pasó después del mediodía.