Bebés que nacen con síndrome de abstinencia en Córdoba: el dato que el sistema de salud no puede ocultar
Una periodista se propuso contar lo que ningún registro oficial mostraba. Recorrió hospitales, pidió informes y encontró un número que crece año tras año. Lo que descubrió sobre los bebés que nacen en Córdoba...
El consumo de sustancias durante el embarazo dejó de ser un tema silenciado para transformarse en una emergencia sanitaria en Argentina. Un relevamiento periodístico reveló que, en apenas tres años, los casos de recién nacidos expuestos a estupefacientes aumentaron un 185% en hospitales de referencia como el Fernández de Buenos Aires, mientras que en Córdoba se registraron más de 200 nacimientos de bebés con síndrome de abstinencia.
La investigación, que contó con la participación de la periodista Lazzarini, expuso las dificultades para dimensionar el fenómeno ante la ausencia de un registro oficial centralizado. Según relató, la recolección de datos requirió pedidos de acceso a la información pública, registros parlamentarios y un rastreo hospital por hospital. "El trabajo en equipo a nivel regional fue clave para abordar un tema tan sensible", destacó.
Una falla institucional que complica el diagnóstico
El relevamiento puso al descubierto una severa falencia del Ministerio de Salud de la Nación: la falta de un sistema centralizado que recopile de manera sistemática las detecciones en las maternidades. Esa carencia obligó a los investigadores a reconstruir el mapa del problema con herramientas indirectas, en un contexto atravesado por el avance del narcotráfico, el aumento del consumo y la vulnerabilidad social.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) fueron categóricos: la pauta médica para el embarazo y la lactancia es de "consumo cero", sin importar el tipo de sustancia. Los especialistas subrayaron que no existen dosis seguras y que tanto drogas legales como el alcohol o el tabaco, así como la cocaína, la marihuana o las benzodiazepinas, pueden provocar desde restricciones severas del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer hasta alteraciones en el neurodesarrollo que se manifiestan años después, durante la primera etapa escolar.
Un abordaje sin estigmas ni castigos
Frente a esta crisis que cruza a todos los sectores socioeconómicos, especialistas y periodistas coincidieron en la necesidad imperiosa de implementar protocolos sanitarios unificados. El desafío central, advirtieron, es construir un abordaje empático y multidisciplinario desde el equipo de salud que permita diagnosticar y acompañar a las gestantes a tiempo, sin estigmas ni miradas punitivas.
Lazzarini insistió en que el sistema de salud debe encarar la problemática con una mirada alejada tanto de los enfoques castigadores como del temor a la estigmatización. La falta de estadísticas oficiales, señaló, no solo dificulta la investigación sino que también retrasa las respuestas sanitarias para una población especialmente vulnerable.