Bell Ville: la particular iniciativa para reforestar el monte urbano que involucra a los bebés de la ciudad
¿Sabías que los bebés de Bell Ville tendrán su propio árbol? La Municipalidad lanzó una iniciativa que une reforestación y nuevas generaciones. Enterate de los detalles de esta emotiva propuesta.
La Municipalidad de Bell Ville pondrá en marcha una nueva jornada de reforestación en el monte urbano conocido como “Taucito”, pero con un condimento especial: los protagonistas serán los bebés nacidos durante el primer semestre de 2025. La actividad se realizará el sábado 29, en el marco del Día del Árbol, y promete dejar una huella imborrable en la ciudad.
¿De qué se trata la iniciativa?
Bajo el nombre “Un árbol para crecer juntos”, el programa EcoAcción de la Municipalidad invitará a las familias de los sectores oeste, suroeste y sur a plantar un árbol nativo en nombre de sus hijos. La idea es que cada pequeño tenga su propio ejemplar, al que podrá ponerle el nombre de su infante y así dejar una marca viva para el futuro.
La primera etapa de este proyecto, que se enmarca en el Programa de Reforestación 2030, comenzará el sábado 29 a las 14 horas en el sector “Taucito”, ubicado cerca del barrio Campos del Oeste. Según informaron desde el municipio, el Registro Civil aportó los datos de unos 150 bebés que serán convocados por carta y teléfono.
Una propuesta que une naturaleza y comunidad
La iniciativa no solo busca sumar árboles nativos al paisaje urbano, sino también fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones y el medio ambiente. “La propuesta busca unir el crecimiento de las especies nativas con el de las nuevas generaciones”, explicaron fuentes municipales.
El plan no se detendrá en esta primera jornada: continuará en otros sectores de la ciudad hasta que todos los bellvillenses nacidos el año pasado tengan su árbol. Aunque la convocatoria inicial es para los bebés del primer semestre, todas las familias que quieran sumarse están invitadas a participar.
La jornada promete ser una tarde al aire libre, en contacto con la naturaleza, y una oportunidad para que la comunidad se comprometa con el patrimonio natural de Bell Ville. La idea es que la ciudad sea cada vez más verde y que cada árbol plantado sea un símbolo del crecimiento conjunto entre los vecinos y su entorno.